Tres lustros son los que MORENA ya tiene a cuestas, en este camino que inició hace 15 años en un dos de octubre, diferentes momentos son los que se han vivido al interior del partido movimiento, desde su fundación como asociación civil, hasta el día en que bajo el nombre de Movimiento de Regeneración Nacional llevó a la primera mujer a la silla presidencial. Recuerdos y anécdotas memorable son lo que conforman el MORENA de hoy, me resulta imposible no recordar diferentes momentos como aquellas tardes donde contadas personas nos dábamos a la tarea de repartir el periódico Regeneración, el cuál servía como llave de entrada para compartir el proyecto alternativo de nación que encabezaba Andrés Manuel López Obrador, mientras tanto de manera paralela estaban los priistas y panistas, (muchos ya enfundados en un chaleco guinda) burlándose de aquellos que ellos clasificaban como los locos de la plaza, nos gritaban “pónganse a trabajar huevones”, chairos, entre otros calificativos que derramaban clasismo y un profundo odio y rechazo a lo que en ese tiempo era una alternativa real y diferente a la oficialista que estaba liderada por el prianismo en su clímax de poder.
Después de su nacimiento, vino su conformación como partido político, miles y miles de kilómetros, cientos de miles de puertas tocadas y miles de ejemplares del periódico regeneración, se logró lo que parecía imposible, convertir un movimiento social en partido, justo en una época donde el PRI había regresado a Los Pinos y en la cual Enrique Peña Nieto había robado la presidencia a través de una descarada compra de votos a través de tarjetas MONEX. Aún con todos estos elementos en contra, morena se convirtió en partido y se volvió el hogar de muchos activistas y colectivos que encontraron en el nuevo partido un espacio para sumar agendas y preparar el escenario político electoral rumbo a los históricos comicios de 2018, donde de manera contundente Andrés Manuel López Obrador se levantó con el triunfo electoral después de 3 campañas presidencial, recorridos maratónicos por todos los municipios de México y millones de mexicanas y mexicanos echados para adelante convencidos del proyecto Obradorista.
A partir de 2018 inició el reto de gobernar y mantener vivo el partido, las siguientes luchas fueron aquellas que se vivieron en las gubernaturas, donde cada período electoral el partido guinda seguía sumando dividendos y mandatarios estatales a su bolsa, esto sin duda alguna ayudó de manera importante a la consolidación del proyecto de gobierno de López Obrador, sin embargo el partido vivió una clase de stand by, afortunadamente en 2022 vinieron renovaciones a nivel nacional y estatal, lo que refrescó en buena medida la vida democrática del partido y permitió seguir con la vocación de menos escritorio y más territorio, logrando consolidar un número superior a los 10 millones de afiliados, cifra nunca antes vista y que representa ese enorme labor territorial que sustenta la filosofía morenista. Se podría decir que el 2024 fue la consolidación del primer piso de la transformación con la arrolladora victoria de la Dra. Claudia Sheinbaum frente a una oposición moral y electoralmente derrotada, con el inicio de la actual administración comenzó el llamado segundo piso de la transformación donde se busca darle continuidad a lo realizado durante el primer sexenio guinda.Hoy el reto es importante, a 15 años el futuro es incierto, tomando en cuenta la vocación intervencionista de Estados Unidos, los movimientos del partido deben ser certeros, atinados, con sustento ideológico y dejando lo pragmático para temas operativos, no para espacios de toma de decisiones, no hay que olvidar que “la mona aunque se vista de seda, mona se queda”.
Habrá que ver cuál es el futuro de Morena como partido, su éxito y estabilidad como organización política se verá reflejada en el progreso y armonía del país.