Esmeralda Neresis

Con ganas de comerse el mundo

05/03/2023 |12:13Esmeralda Neresis |
Redacción Querétaro
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“Deja de comer, pareces un marrano, ya pareces ballena”,   eran algunas frases  que me repetía una y otra vez mi padre, pero no podía parar, me aislé en toda la preparatoria, no salía con chicas y ni siquiera me atrevía a mirarlas, me volví adicto a la  pornografía  y a los juegos en línea, no tenía amigos, dejé la preparatoria en cuarto semestre, no era por mi peso tanto por mi reflejo que me avergonzaba, me sentía muy solo y no quería dejar de comer, concluyó rompiendo en llanto. Nota de consulta. 
Para entender el problema de la obesidad es importante escudriñar un poco en el trasfondo psicológico de quien lo padece; después, las causas de la compulsión y el daño que se construye en el organismo, arterial, nervioso y por supuesto psicológico.

El sentido biológico de la obesidad o el significado emocional es la necesidad de protección, muchos estudios realizados a pacientes con este padecimiento tienen como hilo conductor el abuso en la infancia, es más una estadística de consultorio que un análisis científico.

Las infancias con vacíos, las malas relaciones entre padres e hijos, el bullying y una serie de situaciones que se presentan sobre todo en la edad temprana y adolescencia generan un quiebre en la autopercepción que deriva a hábitos destructivos (alcohol, drogas, sexo, comida, relaciones poco saludables).

Algunos estudios del cerebro han puesto en manifiesto que hay una relación importante entre este y la obesidad, ya que los pacientes poseen menos actividad en la corteza prefrontal del cerebro, esta área es importante para el pensamiento complejo, la planificación y el autocontrol. Esto definitivamente detona comportamientos ansiosos que se vuelven hábitos y, posteriormente, una patología a tratar.

Entonces no sólo se enfrenta a un problema de sobrepeso, es de rechazo, de juicios sociales, de aislamiento (toda vez que se ven mermadas las actividades por fatiga, volumen y vergüenza), dificultades para relacionarse afectiva, social, emocional y no se diga sexualmente.

No podemos negar que el sobrepeso en nuestro país es un grave problema de salud, que deviene de muchas condiciones sociales, emocionales y económicas.

Abordaje y conclusión:

Todo lo que tu mente no puede digerir, tu cuerpo lo gritará, este ya no es un concepto aislado del vínculo entre el conflicto psicológico y el físico. Es necesario tomar un proceso terapéutico para los que no puedan llevar a cabo sus metas de peso, incluso aún llegando a ellas siempre habrá una dismorfia para el individuo, se debe ahondar más en la psique para sanar lo pendiente, acompañarnos de un buen nutricionista que le brindará al paciente los planes de alimentación  adecuados, apoyo familiar, aprendamos a no juzgar a los demás por su apariencia, esos estímulos son contraproducentes, si tienes un familiar o si tú estás viviendo una situación similar, acompáñate de un buen especialista, un nutriólogo y toma terapia. Las enfermedades tanto como las adversidades son el camino para resolver cosas pendientes. No estás solo. Comentarios y opiniones, favor de escribir a:

*Artista visual, escritora y terapeuta

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