Doloroso fue el descalabro que Gallos Blancos sufrió en su visita al Atlético de San Luis, el 3-0 en contra habla por sí solo.
Los potosinos fueron mejores y contundentes, los emplumados dominados y con poco, su nivel de juego vino a menos.
A pesar de que se plantaron atrás para buscar sorprender con contragolpes, San Luis no perdonó y con la puntería bien afinada supo aprovechar los descuidos defensivos de sus rivales.
Esta vez ni el arquero Memo Allison salió al rescate defensivo de su equipo, fueron yerros severos y el daño en su meta no lo pudo impedir.
Gallos tuvo escasas opciones de acortar distancia, pero sus atacantes, como Mateo Coronel, Ali Avila y Jhojan Julio, salieron con la pólvora mojada.
Ávila, por cierto, sobre el tiempo fue expulsado pero ya el marcador estaba dicho.
El surgido de la cantera de Rayados, por lo tanto, no podrá ver acción en el próximo juego ante los Bravos de Juárez.
En conclusión, Gallos no pudo meter ni las manos para evitar esta caída en el llamado Clásico de la 57.
Y no hay de otra para el técnico Esteban González y sus muchachos: corregir errores, darle vuelta a la página y trabajar a marchas forzadas para no seguir sufriendo altibajos que los estanquen en la tabla de posiciones.
Van seis jornadas y de 18 unidades, sólo han logrado cinco y bajaron al lugar 14 general.
Ahora, el domingo 22 vienen los Bravos de Juárez, que están en el lugar 15 con cuatro puntos, o sea que será un duelo de equipos que están entre los coleros y, por lo tanto, les urge sumar para salir de esa zona de mediocres.
Y en el clásico de clásicos, que no fue tan espectacular como se esperaba, Chivas lo ganó con gol de la Hormiga González 1-0, a un América inoperante, los tapatíos van con paso perfecto de seis victorias consecutivas para mantenerse en el superliderato general con 18 unidades y las Águilas cayeron al lugar 10 con ocho puntos.
Lo cierto es que los capitalinos no llegaron en buen momento a este compromiso y Chivas, por el contrario, un equipo motivado y que merecidamente obtuvo el triunfo, aunque eso no evitó que este clásico siga en franca devaluación.
Hasta la próxima.