Gallos rompió quinielas, le quitó lo invicto al Toluca y de paso salió de su mala racha al vencerlo por la mínima diferencia 1-0, teniendo como héroe a Alí Ávila, quien hizo el único gol del encuentro para quedarse en casa con una soñada victoria.
Vencer al bicampeón para nadie es fácil, y los emplumados, que fueron dominados casi todo el partido, lo lograron y respiran un poco aunque el sótano sigue siendo una amenaza.
Los plumíferos están en la posición 16 con 11 unidades, mismas que tiene el Mazatlán solo los separa la diferencia de goles y Santos, que con su agónico empate a uno con América, llegó a nueve, pero no deja de ser el dueño del último lugar de la tabla.
El sorpresivo triunfo sobre los choriceros, desde luego viene a inyectarles una motivación extra para seguir sumando, mejorar en el tema porcentual y de paso igualar por lo menos la marca de 20 puntos que hicieron el torneo pasado, complicado pero no imposible.
Les quedan por jugar cinco compromisos que significan 15 puntos. Dos de estos serán en casa esta misma semana, el pendiente de la jornada 7 ante Juárez, mañana en el Corregidora a las 18 horas.
Y este sábado, por la fecha 14, le hará lo honores al Necaxa a las 17 horas; los Rayos vencieron 2-1 al Mazatlán y también vendrán crecidos porque tienen posibilidades de meterse entre los ocho que van a Liguilla, hoy tienen 16 unidades y ocupan el noveno lugar. Así que serán dos enemigos difíciles que tendrán en casa y en fila los Gallos.
No les queda de otra que sacar el mejor provecho para continuar escalando algunas posiciones en la tabla, porque pensar en un boleto a Liguilla es un tanto apresurado. El equipo va mostrando mejoría en la retaguardia, pero aún hay que apretar muchas tuercas para lograr el equilibrio en defensa y ataque. Por lo pronto la cita mañana ante Bravos, será importante ganarla para continuar buscando esa mejoría que seguramente quiere todo el equipo. Hasta la Próxima.
























