El 3 de noviembre de 2026, el presidente Donald Trump enfrentará las elecciones intermedias de su segundo mandato iniciado el 20 de enero de 2025. Durante este proceso se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 asientos en el Senado, lo que definirá la configuración del Congreso de Estados Unidos. Además, estarán en disputa 39 elecciones para gobernador en distintos estados y numerosos comicios estatales y locales. En este contexto, Minnesota se convierte en blanco político clave para frenar la oposición al trumpismo en 2026.

Minnesota reúne diversos factores que lo posicionan como un Estado estratégico para poner a prueba las herramientas más controvertidas implementadas por la administración Trump contra uno de los principales bastiones de la oposición política y social estadounidense a su gobierno.

Se trata de un estado gobernado por el partido demócrata en el que Trump perdió en las campañas electorales de 2016, 2021 y 2024. El actual gobernador de Minnesota, Tim Walz, quien instó al presidente de Estados Unidos a “detener la campaña de represalias”, tras la ola de violencia y represión perpetrada por el ICE, fue compañero de fórmula de Kamala Harris para contender en las elecciones de 2024.

En esta zona destaca una oposición política unificada, que abarca desde el gobierno estatal hasta vecinos organizados que luchan para detener la “Operation Metro Surge”. Dicha operación implicó el despliegue de alrededor de 3 mil agentes federales del ICE a Mineápolis y Saint Paul, quienes han realizado detenciones indiscriminadas y cometido asesinatos impunes contra ciudadanos estadounidenses, como ocurrió el 7 y el 24 enero en los casos de Renée Good y Alex Pretti, respectivamente.

En el terreno simbólico de la resistencia contra el abuso de poder y el racismo, es una comunidad que se niega a aceptar la imposición autoritaria. Minnesota, el estado donde un policía asesinó a George Floyd, se levanta nuevamente contra la brutalidad policial y frente al miedo que agujera el alma, enviando un mensaje de fuerza sobre su control del orden público.

Un estado que alberga a las “Ciudades Gemelas” de Mineápolis y Saint Paul, acusado por la administración federal de utilizar los programas de asistencia social para incidir en las elecciones de 2026. Imputación utilizada como argumento público para suspender fondos federales y que podría emplearse para iniciar un proceso judicial en caso de que los resultados electorales no favorezcan a Trump, bajo la premisa de un supuesto “fraude masivo”. Recurso legal que sería revisado por el 8º Circuito de Apelaciones, tribunal integrado por jueces nombrados por administraciones republicanas.

Minnesota se perfila como un objetivo político clave para enviar un mensaje contundente a quienes, en cualquier parte de Estados Unidos, se atrevan a desafiar las prácticas antidemocráticas, autoritarias e inhumanas instrumentalizadas por la administración Trump. El propósito es demostrar la supremacía del poder federal y sembrar el terror para disuadir cualquier intento de resistencia en otros estados y ciudades, lo que terminaría beneficiando al movimiento trumpista en las elecciones de 2026.

Doctorada en Ciencias Políticas y Sociales por la UNAM y Posdoctorada por la Universidad de Yale

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