Tras casi un año de amenazas directas del presidente Donald Trump al gobierno venezolano y después de tres meses de ataques contra pequeñas embarcaciones acusadas de traficar drogas —sin que se presentaran pruebas al respecto—, la madrugada del 3 de enero se llevó a cabo la invasión militar en Venezuela, así como el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa. Este acto, calificado por The New York Times (NYT) como ilegal e imprudente, representa una violación flagrante al derecho internacional y a los principios constitucionales estadounidenses que exigen la aprobación del Congreso para cualquier acto de guerra.

Pocas horas después del ataque militar, Donald Trump en conferencia de prensa “celebró el éxito de la misión para capturar a Maduro”. Declaración a la que Max Boot, investigador principal del Centro de Estudios de Seguridad Nacional en el Consejo de Relaciones Exteriores “Jean J. Kirkipatrik”, respondió de manera contundente.

En su artículo “Un éxito táctico, pero estratégicamente dudoso” (A tactical success, but strategically dubious), publicado en el sitio oficial del Council on Foreign Relations destaca que, “aunque este tipo de acciones puedan percibirse como un éxito táctico, desde una perspectiva estratégica representa un ataque imprudente e ilegal que fácilmente podría volverse en su contra”. Así lo demuestra el dilema recurrente de la seguridad nacional estadounidense desde 1945, donde la constante ha sido la dificultad para convertir victorias militares tácticas en logros estratégicos, como quedó evidenciado en Corea, Vietnam, Afganistán, Irak y otros escenarios de conflicto, concluye Max Boot.

Al respecto, el NYT subraya que “intentar derrocar incluso al régimen más deplorable puede empeorar las cosas. Estados Unidos pasó 20 años sin conseguir crear un gobierno estable en Afganistán y sustituyó la dictadura en Libia por un Estado fracturado”.

El diario neoyorquino manifestó también una fuerte crítica a la decisión del presidente de no solicitar la aprobación del Congreso de Estados Unidos para realizar el ataque militar contra Venezuela, “Trump aún no ha ofrecido una explicación coherente de sus acciones en Venezuela. Está empujando a nuestro país hacia una crisis internacional sin razones válidas”. Asimismo, expresó que “Sin la aprobación del Congreso, sus acciones violan la ley de Estados Unidos”.

A pesar de la narrativa impulsada por medios corporativos como Fox News, que presentan el hecho como un “ataque quirúrgico exitoso”, lo que está detrás es un acto desesperado del presidente Trump, que recurre a la violencia más brutal contra una nación soberana, con el objetivo de apropiarse de la reserva petrolera más grande del mundo para intentar frenar la crisis económica de Estados Unidos, y desviar la atención sobre los graves problemas que hoy enfrenta en relación con el escándalo de los “Archivos del caso Jeffrey Epstein”.

La acción perpetrada contra Venezuela no representa el “renacimiento” del dominio estadounidense, por el contrario, lanza una señal de su decadencia. Sin embargo, la historia muestra que los periodos de caída de los imperios suelen ser los más devastadores y violentos para la humanidad.

Doctorada en Ciencias Políticas y Sociales por la UNAM y Posdoctorada por la Universidad de Yale

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