La extracción de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores —ocurrida la madrugada del 3 de enero de 2026, tras una operación militar estadounidense en Caracas— representa un punto de inflexión en la política hemisférica que puede ser comprendido a través de los Tres Niveles de Análisis, de Kenneth Waltz, reconocido teórico de las Relaciones Internacionales:
Primer Nivel: El Individuo
Este nivel se centra en la naturaleza humana y el comportamiento de los líderes. La administración de Donald Trump justificó la acción describiendo a Maduro no como un jefe de Estado, sino como un “narcoterrorista” y el “capo de un cartel de droga”. Por su parte, Maduro —quien llevaba casi 13 años en el poder tras suceder a Hugo Chávez en 2013— es visto desde esta óptica como un líder que movilizó el aparato estatal para su permanencia, bloqueando candidaturas opositoras y erosionando la democracia. La decisión de Trump de ejecutar la extracción, que muchos consideraban un bluff, refleja un estilo de liderazgo de “paz a través de la fuerza” que busca eliminar actores que, según la Casa Blanca, utilizan industrias estratégicas, como la petrolera, para enriquecer a adversarios globales.
Segundo Nivel: El Estado
Aquí analizamos cómo los defectos internos de los Estados provocan conflictos internacionales. En este caso, la crisis interna de Venezuela es total: una economía colapsada incapaz de garantizar bienestar, una crisis migratoria de más de 7 millones de personas que han salido de su país y un régimen socialista cuya legitimidad fue erosionada por presuntos fraudes electorales. A ello se suma que en territorio venezolano se encuentran las reservas de petróleo más grandes del mundo. Paralelamente, la política de EU, bajo el “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe, prioriza la seguridad nacional y el fin de las redes de narcotráfico en el hemisferio.
Tercer Nivel: El Sistema Internacional
Este nivel analiza la anarquía internacional, donde no hay una autoridad superior que evite el uso de la fuerza. La acción de EU. Se enmarca en la reafirmación de la Doctrina Monroe, bajo la premisa de que el hemisferio occidental debe estar libre de influencias externas y bajo el liderazgo de Washington. Sin embargo, desde una perspectiva de Derecho Internacional, estas acciones son calificadas por expertos como ilegales, pues el bombardeo de territorio soberano y la extracción forzada violan la soberanía estatal y los principios de la ONU.
Para entender este complejo escenario, podemos imaginar el sistema internacional como un tablero de ajedrez donde no hay un árbitro presente: un jugador puede decidir quitar una pieza del oponente por la fuerza alegando que está “dañada” o es “peligrosa”, pero al hacerlo rompe las reglas del juego para todos los demás, dejando el tablero en una incertidumbre total sobre quién será el siguiente en ser retirado.
Coordinadora de la Licenciatura en Relaciones Internacionales en la
Facultad de Ciencias Políticas y
Sociales, UAQ