Carlos Antonio Contreras López

La democracia merece un árbitro independiente

Morena quiere distancia de Guadalupe Taddei, pero la memoria pública no funciona al ritmo de sus conveniencias. Quienes celebraron su llegada al INE no pueden presentarse hoy como espectadores de una crisis ajena. El respaldo político también obliga a dar explicaciones cuando aparecen los problemas.

Jorge Romero, presidente del PAN, lo ha señalado así: Morena no puede lavarse las manos. No es adjudicarle a Taddei una militancia que deba probarse, sino de recordar quiénes defendieron su nombramiento y desestimaron las advertencias sobre su cercanía con el poder. La responsabilidad política no desaparece con una renuncia.

Conviene volver al origen. En marzo del 2023, Taddei fue elegida mediante insaculación en la Cámara de Diputados, al no alcanzarse un acuerdo por mayoría calificada. El sorteo era un mecanismo legal; lo cuestionable fue el proceso de evaluación y la independencia de los perfiles que llegaron a esa última etapa.

Hubo alertas. El Comité Técnico de Evaluación expresó objeciones sobre la cercanía de aspirantes con el oficialismo. En el caso de Taddei, sus vínculos familiares con funcionarios y figuras de Morena alimentaron dudas sobre la distancia que debía guardar frente al gobierno.

López Obrador defendió su nombramiento y aseguró que era una mujer honesta. Ese respaldo fue público. Por eso resulta insostenible que el oficialismo pretenda separar su entusiasmo de entonces de sus silencios de ahora. No pueden celebrar la designación y desconocer el costo de haberla defendido.

Taddei debe explicar sus decisiones y las autoridades deben investigar sin privilegios. Su salida no sustituye una auditoría, no aclara una contratación ni determina por sí misma responsabilidades.

El daño de su gestión es también de confianza. Un instituto encargado de cuidar el voto no debería llegar a una crisis en la que sus decisiones administrativas ponen bajo sospecha su propia independencia. La autonomía se defiende con cuentas claras, no con cercanía al gobierno ni discursos de ocasión.

El INE no pertenece a Morena. Precisamente por eso, Morena debe responder por el respaldo que dio a Taddei. La democracia merece un árbitro independiente, no una nueva cuota del poder.

Te recomendamos