El inicio de año es siempre una oportunidad de cambio, en un amplio espectro la palabra cambio nos redefine como medio para creer, crear, consolidar e imaginar proyectos. Escribir es uno de ellos, la escritura representa una oportunidad de expresar ideas, sentimientos, de compartir la planeación y la prospectiva; Julia Cameron en su obra maestra “El camino del artista” explica los beneficios inherentes y que devienen del hábito de plasmar pensamiento y como forma para el ordenamiento de las ideas y el perfeccionamiento de la creatividad.
Bajo ese orden de ideas, personalmente inició este 2026 con la generosa oportunidad de la apertura de esta casa editorial, para compartir con ustedes este breve espacio: “Desde lo local”, que pretende compartir una visión de política pública municipal enfocada a atender el metro cuadrado de las personas.
Una política pública idealizada al metro cuadrado se refiere a un enfoque integral de gestión urbana que prioriza el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos en el espacio público.
Este enfoque busca optimizar el uso del espacio urbano para beneficio comunitario, considerando aspectos como la accesibilidad, la seguridad, la sostenibilidad y la inclusión social.
En este sentido, una política de este tipo implica la planificación y gestión de espacios públicos como plazas, parques, calles y otros entornos de la ciudad para que sean seguros y un centro del cual las familias puedan apropiarse. Se trata de crear entornos que fomenten la convivencia y cohesión social.
¿Qué implica este enfoque? Busca poner en el centro de las decisiones urbanas a los ciudadanos y sus necesidades, promoviendo ciudades más habitables, resilientes y equitativas. Esto implica involucrar a la comunidad en la toma de decisiones y trabajar en la creación de espacios que reflejen las aspiraciones y necesidades de quienes los habitan.
En la visión de Manuel Gómez Morin, el municipio era una entidad autónoma y descentralizada, fundamental para la organización y el desarrollo de la sociedad; en sus palabras: La piel de la nación, consideraba que, al ser el nivel de gobierno más cercano a la comunidad, el municipio debía gestionar sus propios recursos y tomar decisiones que beneficiaran directamente a los ciudadanos, promoviendo la participación ciudadana, la eficiencia en la gestión pública y el desarrollo económico y social local.
De cara al 2026, los retos de futuro y modernidad se presentan como oportunidades y desafíos para quienes buscan transformar y fortalecer la calidad de vida.
La innovación tecnológica, la adaptación a nuevas formas de convivencia y el desarrollo sostenible exigen una visión abierta al cambio, que combine desde lo local con lo global y permita responder de casi inmediata el nuevo paradigma municipal.
En este proceso, es pertinente que las políticas públicas continúen evolucionando, integrando la voz ciudadana y aprovechando la creatividad de las y los jóvenes para construir ciudades y preparadas para los desafíos del mañana.
Nos leemos cada semana en este espacio, desde lo local.