Carlos Antonio Contreras López

Cuando gobernar se nota en la vida diaria

Gobernar no consiste únicamente en inaugurar obras o presentar cifras; significa convertir las decisiones públicas en beneficios que puedan reconocerse en la vida cotidiana. En Corregidora, el segundo año de gestión del alcalde Chepe Guerrero deja una señal favorable: calles rehabilitadas, espacios públicos recuperados, mayor capacidad de vigilancia, transporte gratuito y programas sociales que llegan a las colonias y comunidades que más lo necesitan. Los resultados, más que en el discurso, están en el trayecto de un estudiante, en la seguridad de una familia y en el apoyo que recibe un hogar para salir adelante.

En obra social, los números son contundentes: una inversión superior a 500 millones de pesos y 96 acciones realizadas; prácticamente una obra cada semana. Pero más importante que la cifra es el destino de los recursos: calles, banquetas, pasos peatonales, ciclovías, parques, canchas e infraestructura hidráulica y pluvial. Son acciones que inciden directamente en la movilidad, la seguridad y la calidad de vida.

La urbanización básica recibió más de 116 millones de pesos, con trabajos en Candiles, La Negreta, El Pueblito, El Paraíso, Los Olvera, Presa de Bravo y Valle Arboledas. Además, se destinaron más de 22 millones a infraestructura educativa y deportiva. Una comunidad no solo necesita vialidades funcionales; también requiere espacios dignos para aprender, convivir y mantenerse activa.

El agua y la prevención tampoco quedaron fuera. Con más de 36 millones de pesos se fortaleció la infraestructura hidráulica y pluvial mediante obras como el colector sanitario de Colinas del Bosque II, la red de alcantarillado en Vista Hermosa y la rehabilitación del dren Candiles. Son trabajos que quizá no siempre ocupan titulares, pero que adquieren verdadero valor cuando llegan las lluvias y ayudan a reducir riesgos para miles de familias.

En seguridad, el municipio destinó más de 335 millones 698 mil pesos al fortalecimiento institucional. Se incorporaron 24 nuevos elementos y comenzó operaciones la Unidad C2 de Santa Bárbara, desde donde se monitorean 200 cámaras instaladas en 81 puntos estratégicos de la zona norte. También se reforzó el equipamiento policial con tecnología para la Unidad Cinotáctica, escudos balísticos y cámaras corporales. La atención de más de 171 mil llamadas al 911 confirma la magnitud de las necesidades de una ciudad en crecimiento.

La movilidad es otro acierto visible. Movivan cuenta con 31 camionetas, tres nuevas rutas y 1.7 millones de ascensos en dos años, con una cobertura de 93 por ciento del municipio. El transporte escolar gratuito beneficia a cerca de 615 estudiantes de 13 instituciones públicas, mediante 13 rutas y 120 viajes diarios. Así, una política pública se traduce en tiempo recuperado, tranquilidad familiar y mejores condiciones para continuar los estudios.

Programas como “Pirámides” y “Cocina Móvil” confirman que la visión social también está presente. Más de 1,300 personas participan cada mes en 63 talleres; cuatro lavanderías han beneficiado a más de 10 mil personas, y se han entregado 175 mil porciones de comida caliente a más de 8 mil habitantes.

Estos avances no significan que todo esté resuelto. Un gobierno responsable debe reconocer lo que falta y conservar la capacidad de corregir. Sin embargo, a dos años, la administración de Chepe Guerrero tiene una virtud que conviene destacar: sus acciones pueden encontrarse en la vida cotidiana de Corregidora. Cuando una obra mejora una calle, un transporte acerca a un estudiante o una comida llega a una familia, gobernar deja de ser promesa y empieza a ser experiencia.

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