Desde 2015, mencionar la palabra enero es recordar el legado de Julio Scherer García en el Periodismo, así como de Samuel Ruiz García, Obispo Emérito de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, en la autonomía y la emancipación de pueblos indígenas de Chiapas.
Ambos personajes fallecieron en enero: el fundador de la revista Proceso murió el 7 de enero de 2015 –hace exactamente nueve años-, mientras que “Tatic”, liderazgo y personaje respetado entre la comunidad zapatista, falleció el 24 de enero de 2011.
Julio Scherer García destacó en el Periodismo; labró su propio camino con el atrevimiento de cuestionar al expresidente Luis Echeverría en contenidos del periódico Excélsior, que dirigió hasta 1976. Posteriormente inició la revista Proceso, publicación semanal por más de 40 años hasta que el año anterior comenzó a ser mensual.
Los aportes de Scherer García al Periodismo en México son varios. Publicó libros con valiosas entrevistas y crónicas, que muestran tanto la calidad como las ventajas de ambos géneros periodísticos. En sus obras también ayudó a contextualizar y entender momentos de la Historia como personajes de América Latina (Salvador Allende en Chile, expresidentes de México antes de Peña Nieto, incluso a Felipe Calderón lo describió “de cuerpo entero”).
Hablar de Periodismo de Investigación en México pasa forzosamente por mencionar la revista Proceso, a don Julio y los reportajes que desde finales de los setentas —siglo XX—, evidenciaron los excesos de los poderes político, económico y fácticos.
Es decir, los Poderes institucionalizados (político) y no institucionalizados en México.
La polémica fue parte o ingrediente principal de dos entrevistas realizadas por Julio Scherer en lo que fueron sus últimos años de trayectoria periodística: al narcotraficanete Ismael “Mayo” Zambada y el “subcomandante Marcos”, del EZLN.
“Los presidentes”, una de las obras célebres que desnuda las complicidades en la relación prensa-poder y las personalidades de titulares del Ejecutivo federal, es un libro más que oportuno en 2024, año con elecciones presidenciales en menos de seis meses.
“Tatic” Samuel vivió sus últimos años en Querétaro
El sacerdote católico Samuel Ruiz García, quien residió y vivió sus últimos años en Querétaro, dejó una huella profunda entre habitantes de pueblos originarios de Chiapas, sobre todo en el territorio que conforma la Diócesis de San Cristóbal de las Casas.
Impulsor o líder religioso que aplicó la llamada “Teología de la Liberación” en su interactuar con indígenas y miembros del EZLN, Ruiz García consolidó su liderazgo en los noventas.
Llegó a convertirse, como en el caso de Julio Scherer, en una persona que incomodó al statu quo y los poderes en México.
El alcance y eco que tuvieron las acciones, propuestas del EZLN a partir de 1994 no pueden descifrarse o entenderse sin el liderazgo y la figura del líder religioso-social.
Además de innovar en la manera de comunicar y hacer llegar el mensaje de “Marcos”, reseñada aquí en artículo publicado por el periodista Víctor López Jaramillo el martes anterior, el respaldo y la comunicación de don Samuel hacia con indígenas fueron otro pilar para la aceptación del movimiento sociopolítico entre la población.
Quienes colaboraron junto a él en procesos de evangelización lo constataron. Javier Vargas Mendoza, que lo conoció en 1962, consideró que “haber luchado, sin miedo, por la justicia social” e identificar los “saberes profundos” de comunidades y pueblos indígenas fueron dos aprendizajes.
El miércoles 24 habrán pasado 13 años de su muerte.
Enero es un mes que conlleva recordar con nostalgia a Don Julio y Don Samuel. Ojalá que precandidatas, precandidatos, militantes de partidos políticos… y amplios sectores de la población conozcan su legado e ideas.