El 2026 ha comenzado con hechos e información de trascendencia internacional y nacional. A partir de la generación de publicaciones periodísticas, los hechos y la información han generado un vendaval de emociones, así como fenómenos o problemáticas de Comunicación como la desinformación.
Un propósito, reto o desafío está en lograr que cada vez más personas se interesen, hablen –generen conversación- y participen sobre “lo público”.
La Comunicación Pública necesita del Periodismo de calidad y riguroso para situar, ubicar o impulsar aquellos ítems, temas y asuntos que son relevantes y trascendentes, más allá del vendaval de reacciones, emociones e insultos que provoca la circulación de ciertas palabras, titulares e información en redes sociodigitales, que mercadotecnia de empresas buscan generar, o las élites económicas y políticas quieren posicionar.
Poner mirada y esfuerzos en evitar distracción en asuntos irrelevantes que no contribuyen a lo público. ¿Cómo conseguimos que la ciudadanía, las audiencias, se interesen y hablen más sobre los riesgos de la invasión de Estados Unidos en un país de Latinoamérica, invasión acompañada de bombardeos y presencia de militares?
Asimismo, “carecemos de evidencia visual clara, verificable y contextualizada sobre los hechos centrales que alimentaron la narrativa pública, en particular sobre los ataques que se vivieron en Caracas. Ese vacío informativo potencia la desinformación y deja el terreno libre para rumores, contenidos sintéticos y material fuera de contexto”, advierte Gabriel Sosa Plata, especialista en Derechos de las Audiencias.
¿De qué manera hacemos que se hable más sobre desigualdades, violencias y pobreza que viven infancias de México, en vez de preocuparse por pregunta que hizo una menor de edad a la Presidenta Claudia Sheinbaum durante una conferencia de prensa en Palacio Nacional? Al final, se trata de escenario y ambiente controlados por el oficialismo.
El “Balance Anual sobre la situación de los derechos de niñas, niños y adolescentes en México 2025”, elaborado por la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), señala problemáticas que afrontan las infancias para 2026 en el país.
Además, falta poner de relieve el registro de 991 homicidios contra niñas, niños y adolescentes entre enero y noviembre de 2025, de acuerdo con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Este dato lo retomó el portal “Fábrica de Periodismo”.
¿Cómo logramos que se hable más sobre ello, para que después la ciudadanía incida y participe en “políticas públicas” o mecanismos para revertir la problemática?
En Querétaro, ¿cómo incidir o convencer para que se hable más de la escasez de agua, empresas y particulares que tienen concesiones de millones de litros cúbicos del líquido? ¿De las luchas por defensa del territorio? O de omisiones de los gobiernos de Kuri y Macías (capital), del Poder Judicial, por mencionar solo unos casos.
En vez de distraernos por cosas banales, irrelevantes o superficiales como que si tal o cual servidor público “partió la Rosca de Reyes” o fotos de cuando acude y menciona su nombre al entregar juguetes o apoyos en colonias; periodistas y medios de comunicación de Querétaro necesitamos colocar e impulsar otros temas en la agenda.
A inicios de 2026, es momento de recordar la importancia de la Comunicación Pública, impulsada y estudiada por académicos como Salvador De León Vázquez –investigador de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA)-. También debemos insistir en la importancia de un Periodismo con ética, rigurosidad y calidad.
De Duarte en peor
Veracruz es un estado donde los abusos y la ineptitud de gobernantes generan cada vez más indignación y repudio. Cuando pensamos que no podría haber un sexenio más oscuro que el de Javier Duarte (PRI), entre 2010 y 2016, llegaron Yunes (PAN), Cuitláhuac García y Rocío Nahle (Morena). Van de Duarte en peor.
Profesor de la UAQ y periodista