Una confusión se dio esta semana, nos comentan, cuando Daniela Salgado publicó en redes que había una reunión de la Comisión de Presupuesto de la Legislatura. Los reporteros de la fuente pidieron el boletín, pero se llevaron la sorpresa que no había tal reunión, debido a que están de vacaciones. Eso sucede, nos dicen, cuando los diputados por querer salir todos los días en redes, suben posteos y no aclaran que son fotos de archivo y tampoco saben redactar en pretérito. Al final, nos cuentan, optaron por bajar la publicación para evitar un daño mayor.
La presidenta de la Comisión de Asuntos Indígenas del Congreso local, Yasmín Albellán, nos cuentan, tuvo en sus manos, antes que cualquier otro actor político, la petición de darle la categoría o nombramiento a San Francisquito como Barrio Indígena Urbano. La legisladora morenista, nos cuentan, los escuchó, pero los bateó, al responder que ese asunto no es de su competencia, cuando en realidad sí es un asunto que le compete, pues el gobierno municipal capitalino al dar ayer el reconocimiento de Barrio Indígena, también a la par ingresó a la Legislatura una solicitud para que se reforme la Ley de Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de Querétaro, con el fin de que se haga realidad dicho nombramiento, que no quiso gestionar doña Yasmín.