El nombre de la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2026, Anne Carson, no figuraba en mi mente. Así que he dedicado horas a explorar sobre la vida y obra de esta filóloga, poeta y novelista, y he sentido una oleada de alegría profunda. Su profunda investigación sobre los mitos griegos y latinos se ha traspasado a sus libros para crear una escritura contemporánea que mezcla los géneros literarios. Emplea figuras poéticas para dar forma a sus personajes de novela; escribe ensayos que reciben párrafos de sus memorias y comparte sus emociones en poemas que contienen la sabiduría de una profesora universitaria que ha impartido clases a muchas generaciones.
Los miembros de la Academia Sueca decidieron otorgarle el premio “por su obra audaz e inventiva que, en un diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea”.
Este galardón viene con un millón de euros, además de la fama mundial. Sin embargo, la poeta, una señora flacucha de 76 años, aparece en los videos de los últimos días vestida como una académica en vacaciones: pantalones desgastados, suéter de hace diez años. La moda es la última de sus preocupaciones. Después de recibir el Nobel, no piensa cambiar su estilo de vida. Declara: “Mi marido y yo estamos pensando en la manera de utilizar el dinero del premio. Tenemos un amigo que necesita una casa. A lo largo de los años, hemos ayudado a la organización Médicos sin Fronteras y a otras causas. Vamos a hacer una larga caminata en el bosque para no contestar el teléfono. Después, quisiera escuchar la quietud”.
Sus palabras me remiten a Sor Juana, en la carta a Sor Filotea: “Quiero vivir sin rumor de comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros”.
Desde 2022, ella y su marido, Robert Currie, quien es artista visual, tienen la nacionalidad islandesa. Desde ese país se trasladan a lugares donde participan en exposiciones, simposios o conferencias. En abril de 2023, vino a México para recibir el Premio Internacional de Poesía Manuel Acuña, en Saltillo. En esa ocasión, hizo una lectura en voz alta de su libro Norma Jean Baker de Troya, donde mezcla la figura mítica de Marilyn Monroe con la de Helena.
En 1983, Carson hizo el camino de Santiago en Galicia; en 2020, incluyó esos recuerdos en su discurso de aceptación del Premio Princesa de Asturias, en Oviedo.
Hay que leer sus libros: la novela en verso Autobiografía de Rojo; La belleza del marido; Nox, un conjunto de hojas unidas como un abanico y metidas en caja, que dedicó a su hermano muerto.
Hace dos años, fue diagnosticada con la enfermedad de Parkinson: “Enderezarse contra una corriente que nunca deja de tirar: los libros me dicen que preste atención consciente y continua a acciones como caminar, escribir, cepillarme los dientes, si quiero inhibir o retrasar el fallo de las neuronas en el cerebro”.























