Luego de seis semanas de la agresión israelí y estadounidense en contra de Irán, no ha regresado la calma al mercado de los energéticos.

Después del anuncio de posibles negociaciones en Paquistán, el pasado fin de semana, los mercados deberían haber reaccionado de manera positiva ante la eventualidad de que el estrecho de Ormuz regresara a su situación previa al 28 de febrero, día de inicio de la agresión en contra de Irán.

Sin embargo, además de que en esas negociaciones no se logró ningún acuerdo, cuando en estas seis semanas se escucha que “ha bajado el precio del petróleo” hay que recordar que antes del 28 de febrero, el petróleo Brent costaba 70 dólares el barril y el WTI 68 dólares, los dos principales precios de referencia, a nivel mundial.

En el caso del Brent, ya desde el 3 de marzo, entró en la franja de los 80-90 dólares por barril, desde el 11 de marzo en la franja de los 90-100 dólares, manteniéndose en los 100-110 dólares entre el 12 de marzo y el 7 de abril, con puntas que han llegado a los 112 dólares (el 20 de marzo).

En el caso del WTI, ya desde el 2 de marzo, entró en la franja de los 70-80 dólares el barril, desde el 5 de marzo en la franja de los 80-90 dólares, desde el 6 de marzo en la franja de los 90-100 dólares, para llegar a la franja de los 100-110 dólares entre el 30 de marzo y el 7 de abril, con puntas que han llegado a los 113 dólares (el 7 de abril).

En el momento de escribir estas notas (12 de abril), el precio del Brent es de 96 dólares y el del WTI es de 96.50 y eso que, “han bajado”. La realidad es que este precio “abajo” es en realidad 26 dólares más caro, en el primer caso y 28.50 más caro en el segundo.

El problema, para todas y todos, en casi todo el mundo, es que, al subir el precio del petróleo en tal magnitud, se incrementa el precio de todos los petrolíferos (gasolinas, diésel, queroseno, etc.) y de todos los productos de la industria petroquímica.

Por ejemplo, antes de la agresión norteamericana israelí, la tonelada de diésel se cotizaba en 754 dólares, hoy en día está en 1,145 dólares, 391 dólares más cara. Sin embargo, entre el 17 de marzo y el 6 de abril se estuvo cotizando por arriba de los 1,200 dólares, llegando el 26 de marzo a los 1,418 dólares la tonelada, casi un 90 por ciento más caro que antes del 28 de febrero.

Así que no se ve para cuándo la situación pueda volver a estabilizarse con precios a la baja, para llegar a la situación precedente al inicio de la guerra en el golfo Pérsico.

anbapu05@yahoo.com.mx

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