Este martes 2 de junio se cumplen dos años del aplastante triunfo de la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo en las elecciones presidenciales de 2024. Sheinbaum, candidata de la coalición “Seguiremos haciendo historia” (conformada por Morena, PVEM y PT), arrasó con el 60 por ciento de la votación, dejando muy atrás a la candidata del PRIAN, que obtuvo un lejano 27 por ciento. En términos de votos, la Dra. Sheinbaum obtuvo 36 millones, 20 millones más que la candidata del PRIAN, que quedó en segundo lugar.
Para festejar este triunfo, la presidenta convocó a un acto ayer 31 de mayo en plazas públicas de las capitales del país. En el caso de la Ciudad de México el acto se llevó a cabo en el Monumento a la Revolución, mientras que en Querétaro se llevó a cabo en una abarrotada Plaza Fundadores.
Después de dos años de su triunfo, la presidenta se mantiene con una aprobación del 68 por ciento, con un índice de aprobación neto de +37 (diferencia entre el índice de aprobación menos el índice de desaprobación). Es decir, del día de la elección al 31 de mayo de 2026 la presidenta ha conseguido una aprobación de un 8 por ciento adicional, alcanzando puntas del 79 por ciento en febrero del año pasado.
La aprobación de nuestra presidenta, comparada con la de otros presidentes o primeros ministros, es verdaderamente alta, está poco arriba del nivel del primer ministro de Canadá, Mark Carney (67 por ciento de aprobación), muy por encima de Gustavo Petro, de Colombia (46 por ciento), de Lula da Silva, de Brasil (43 por ciento), de Giorgia Meloni, de Italia (39 por ciento), de Pedro Sánchez, de España y de José Antonio Kast, de Chile (ambos al 37 por ciento), de Javier Milei, de Argentina (36 por ciento). Sheinbaum tiene el doble de aprobación que Donald Trump, de los Estados Unidos (34 por ciento), más del triple de aprobación que el canciller de Alemania, Friedrich Merz (aprobación de apenas el 20 por ciento) y más de seis veces que la aprobación que tienen el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, ambos con una aprobación de apenas el 11 por ciento.
El índice neto de aprobación de Sheinbaum (+37) contrasta totalmente con el de Donald Trump, que ni siquiera es positivo, sino negativo (-19).
En este año y ocho meses de gobierno los avances en varios sectores son más que evidentes: infraestructura, salud pública, empleo, vivienda, educación, bienestar, seguridad e inversión extranjera directa, entre otros. Y esta la población lo sabe y lo valora, de ahí la alta aprobación del trabajo de la presidenta.