Bien lo dijeron hace unos días en rueda de prensa, cuando falla la energía eléctrica, también puede fallar el comercio, la seguridad vial, la conservación de alimentos, la operación de una clínica, el medicamento que necesita refrigeración y el agua, por eso, Querétaro no puede tratar el problema eléctrico como una suma de incidentes aislados. Lo que estamos viendo exige algo más que comunicados, reclamos o mesas de trabajo: exige planeación pública, coordinación institucional y rendición de cuentas.
Contamos con una Agencia Estatal de Energía que no es una oficina decorativa, de acuerdo con las palabras del Ejecutivo, fue creada para promover, coordinar y participar en políticas de desarrollo energético sustentable, energías renovables, ahorro y eficiencia energética. Así lo dijo el primero de octubre: “… este nuevo modelo de desarrollo debe ser sostenible para las siguientes tres décadas, para eso necesitamos asegurar la energía y el agua, por eso creamos la Agencia Estatal de Energía que garantizará su abasto cuidando el medio ambiente y nuestra bio diversidad.”
La Agencia, también tiene facultades para coordinarse con autoridades federales y atraer inversión pública y privada, asesorar a municipios, generar estudios, colaborar con actores del sector eléctrico y diseñar proyectos de eficiencia energética; entonces la pregunta es inevitable: si existe una Agencia de Energía, ¿qué está haciendo frente a los apagones que hoy afectan a hogares, colonias, comercios, industrias y servicios públicos?
Esta pregunta se hace más evidente cuando se revisa qué en 2022 se habló de un primer presupuesto cercano a 47.9 millones de pesos para la Agencia, y para 2026, el presupuesto aprobado es de poco más de 54 millones de pesos. Eso significa un crecimiento nominal aproximado de casi 13% en cuatro años. No se trata de decir que con ese presupuesto la Agencia pueda resolver por sí sola un problema eléctrico estructural, pero precisamente por eso su papel debe ser mucho más claro: si no puede sustituir a las grandes instancias del sistema eléctrico, sí debe coordinar, diagnosticar, anticipar riesgos, atraer proyectos, transparentar avances y construir soluciones locales donde sí tiene margen de acción.
Si la CEA ha tenido que comprar plantas de luz para mantener operaciones de emergencia, entonces el problema energético ya impactó directamente el derecho al agua. Y ahí la Agencia Estatal de Energía no debe justificar su falta de atención, sus facultades le permiten cooperar con instituciones estatales, promover eficiencia energética, impulsar energías limpias y diseñar alternativas para reducir vulnerabilidades. ¿Qué tendría que hacerse? Un mapa de riesgo eléctrico de pozos y sistemas de rebombeo, un inventario de puntos críticos, un plan de respaldo con tecnologías limpias donde sea viable… diagnósticos de eficiencia energética en infraestructura hídrica. Coordinación permanente con CEA, municipios, industria y autoridades del sector, pero, sobre todo, información pública.
La ciudadanía merece saber en qué se ha ejercido el presupuesto de la Agencia, qué proyectos están en marcha, qué resultados concretos se han obtenido, qué parte del gasto se va a operación administrativa y qué parte llega a soluciones energéticas reales. Sería sano que su titular comparezca ante la Legislatura o presente un informe público a los habitantes del estado, en específico sobre la situación energética y sus acciones ahora que los apagones dejaron de ser una incomodidad aislada y empezaron a convertirse en un riesgo.
No se trata de repartir culpas, se trata de asumir responsabilidades. Querétaro crece, atrae inversión, presume industria, tecnología y competitividad, pero ningún modelo de desarrollo se sostiene si la energía falla, si el agua depende de plantas de emergencia o si las familias sienten que nadie les explica qué está pasando.
Ya no alcanza con esas justificaciones, búsqueda de culpables y falta de compromiso, es un tema de derechos, de agua, de seguridad, de economía familiar y de futuro. Querétaro necesita que su promesa energética deje de estar en la sombra y empiece a rendir cuentas con claridad.