Muchas ocasiones escuchamos palabras que se repiten tantas veces que corren el riesgo de perder significado, una de ellas es coordinación. Todos hablan de ella, todos aseguran practicarla, pero su verdadero valor aparece cuando las instituciones dejan de competir por las medallas y empiezan a compartir información, infraestructura y responsabilidades.
Esta semana el Gobierno de México puso sobre la mesa una oportunidad importante para Querétaro, a partir del primero de septiembre comenzará a operar el nuevo C4 Carretero, una plataforma federal que integrará más de mil kilómetros de carreteras, mil cinco puntos de monitoreo, 3 mil cámaras y 120 arcos capaces de detectar automáticamente placas vehiculares y, uno de los corredores prioritarios será precisamente la carretera México–Querétaro.
La Guardia Nacional informó además una reducción en los robos al transporte en la México–Querétaro desde la implementación del Plan Cero Robos; las mismas organizaciones de transportistas manejan estimaciones de una disminución cercana al 60 por ciento. Lo cual apunta hacia una conclusión super importante: la intervención federal está teniendo efectos y ahora se está reforzando con tecnología, inteligencia y presencia territorial.
En Querétaro ya contamos con un C5, responsable del 911, la videovigilancia y la coordinación operativa, lo que corresponde ahora es preguntar si están dispuestos a conectarlo estratégicamente con la infraestructura federal o nuevamente habrá críticas y modelos “a la queretana”. El presidente municipal de nuestra capital, por ejemplo, debería tomar la iniciativa y proponer formalmente una vinculación operativa entre el municipio capitalino y el nuevo C4 Carretero, esa es la verdadera Sinergia por Querétaro, no debe quedar solo en palabras vacías o estrategias “entre cuates”; la Fiscalía ya se coordina con inteligencia y acciones entre instituciones (el propio Municipio participa en ella). Pues llevemos la Sinergia un paso adelante.
Si funciona entre Fiscalía, Estado y municipios ¿Por qué no funcionaría también con la Federación? Si no les gusta la idea, hay otra que funcionaría: el Gobierno de México contempla 15 Paradores Seguros y ya existe el de Palmillas, sobre nuestro corredor. Son espacios concebidos para que transportistas puedan detenerse bajo condiciones controladas de vigilancia y servicios.
¿Por qué no analizar un modelo semejante en alguno de los accesos estratégicos de la capital? No es necesario que sea una copia exacta, podría desarrollarse, con estudios técnicos y coordinación con transportistas, iniciativa privada y otras autoridades. Un Parador Seguro Metropolitano cercano a alguno de nuestros límites municipales: videovigilancia conectada al C4, botones de emergencia, lectura de placas, iluminación, presencia policial y un punto seguro para quienes transportan personas y mercancías.
Pareciera que en el Estado, prefieren centrar la conversación en demeritar las obras federales, diciendo que están “mal hechas” o que “las colorean de morena”, con tal de no abrir los ojos a la realidad: el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y la estrategia de seguridad encabezada por Omar García Harfuch están invirtiendo tecnología, infraestructura y capacidades en un corredor fundamental para Querétaro.
Criticar lo que está mal es válido, pero demeritar “en automático” lo que viene de la Federación y después querer colgarse medallas cuando los resultados aparecen, eso es lo que parece chiste.
En Querétaro, ya no alcanza con sus discursos vacíos y medallas de chocolate, la seguridad, los derechos, la calidad de vida y los servicios no tienen colores ni propietarios.
Si de verdad creemos en la “Sinergia”, ésta es la oportunidad de demostrarlo, eso es lo que hoy necesita Querétaro.