Abigaíl Arredondo

Opinión. Batazo al INAI

El presidente tiene cierta animadversión por los organismos autónomos.

Opinión. Batazo al INAI
18/04/2023 |07:20Abigaíl Arredondo |
Redacción Querétaro
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Cuenta una anécdota que en los 60  ante la pregunta expresa del presidente por la hora, la respuesta inmediata de su secretario era: “la que usted diga señor”. Ello reflejaba el poder absoluto  que tenía el titular del Ejecutivo federal. Una época en que imperaba el centralismo y la opacidad.

No es secreto que el presidente de ahora quiere volver a esas antiguas “glorias” y que tiene cierta animadversión por los organismos constitucionales autónomos.

Haciendo una analogía con el béisbol (que tanto le gusta) el presidente no pierde oportunidad para “batearlos” públicamente, debilitar su imagen, arrinconarlos presupuestalmente y, al final, cooptarlos, tal y como sucedió con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el Banco de México o el Instituto Nacional Electoral. Ahora, el turno al “bat” es en contra del INAI.

Por decisión de Palacio Nacional ese organismo se ha quedado inoperante, pues el Congreso ha sido omiso en nombrar a las consejerías que necesita para operar. La consecuencia: el INAI no podrá funcionar ni tomar decisiones. No es cosa menor, pues se trata del organismo encargado de garantizar el derecho de acceso a la información y la protección de datos personales.

La decisión de dejarlo así vino del partido oficialista, quien abiertamente, en voz del senador Salgado Macedonio, los van a nombrar “hasta que les dé la gana” y, claro, ello también está respaldado desde el gobierno, pues el presidente dejó clara su postura, al referir que el INAI “da igual que exista, no sirve para nada”.

De esta manera, como ha pasado con otros organismos, el presidente los batea y, con fuerza. La razón de fondo es que éstos no están bajo su control, pues gracias a su autonomía, pueden operar libremente, sin ataduras. La descentralización administrativa surgió en los 80  como una forma de ir apartando del gobierno central ciertas atribuciones que, por su alto nivel técnico, requerían de profesionales en la toma de decisiones.

El ejemplo más claro es el Banco de México, primer organismo constitucional autónomo que existió, cuya creación obedeció a que las decisiones económicas, como el tipo de cambio y el control en las tasas de interés, fueran tomadas con plena objetividad, sin injerencia de posturas políticas. ¿Quién no recuerda las crisis económicas en que las decisiones se tomaban desde presidencia?  Esa fue la razón principal de crear esa institución y, sobre todo separarla del gobierno, que la fluctuación de la moneda no dependiera del entorno político.

Y así como el Banxico, otras instituciones surgieron con el mismo ánimo, que las decisiones relacionadas con la creación de información (Inegi), la organización de las elecciones (INE) o la defensa de los derechos humanos (CNDH), por ejemplo, no dependieran del gobierno en turno, y mucho menos de la presidencia. Esa es la misma razón que impulsa al INAI, que haya libertad de información.

De ahí que la autonomía e independencia de esos organismos es fundamental para el estado de derecho, pues fortalece el sistema de pesos y contrapesos. En esta ocasión el batazo fue un “home run” al INAI.

Se escribe un capítulo más de intento de control desde palacio nacional; un intento por regresar al control centralizado de los  60  en donde el presidente controlaba todo…incluso el tiempo.

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