En estos días ha causado revuelo el anuncio que hizo el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, sobre adelantar el cierre del ciclo escolar al 5 de junio, lo que implicaría que los alumnos pasen cerca de tres meses fuera de las aulas.
La noticia no fue bien recibida. La gran mayoría de padres y madres de familia criticó la decisión, al igual que el personal docente y los directivos, quienes advirtieron una mayor presión para concluir anticipadamente las evaluaciones. Las razones, en opinión del Secretario, son las altas temperaturas que se vivirán en estos meses en la mayor parte del país y, además, los problemas de movilidad y transporte que podría generar la celebración del Mundial de futbol. Otras opiniones consideran que más bien se trata de un pretexto para liberar de obligaciones a los altos funcionarios durante el Mundial, y otros incluso sostienen que la noticia es un distractor para desviar la atención de los escándalos de narcotráfico detectados en Sinaloa.
La realidad es que, sea cual sea la razón, el anuncio y la forma en que el gobierno ha llevado el tema han sido funestos. Desde una abierta contradicción entre el secretario y la presidenta de la República, hasta posicionamientos que exigen la destitución del referido funcionario. En pocas palabras, la estrategia mediática del gobierno ha sido un desastre.
No obstante, y más allá del ruido que ha generado dicha ocurrencia, es importante voltear a ver, revisar y analizar ¿Cómo está el nivel educativo en nuestro país? ¿Realmente estamos en posición de adelantar fin de cursos y reducir las clases?
De acuerdo con información oficial, los resultados de la prueba PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes), aplicada en 2022 (última evaluación) y publicados en 2023, no fueron nada satisfactorios. México es el tercer país peor evaluado de la OCDE en matemáticas y comprensión lectora, así como el país con el peor puntaje en ciencias. México se posicionó en el lugar 35 entre los 37 países miembros de la organización internacional que fueron evaluados y, mientras que en promedio los países obtuvieron 478 puntos, México alcanzó apenas un promedio de 407. Nuestro país retrocedió a niveles similares a los de 2003, con una caída de 24 puntos en comparación con 2009 y de 14 en comparación con 2018. Es decir, en lugar de avanzar en el desempeño, hemos retrocedido una década.
Asimismo, de acuerdo con información oficial difundida por la Dirección General de Planeación, Programación y Estadística Educativa de la propia Secretaría de Educación Pública, la tasa de reprobación ha aumentado. En primaria pasó de 0.1 a 0.6%; en secundaria de 0.9 a 3.4%, ambos comparativos entre 2023 y 2024, y en bachillerato, solo 6 de cada 10 pudieron concluir sus estudios.
Pero, además, dejando de lado las evaluaciones, otro elemento a considerar es el grado de deserción escolar. En secundaria, por ejemplo, 2024 registró una tasa de deserción del 3.7%, en comparación con el 2.4% del año pasado; es decir, más de 270 mil alumnos abandonaron las aulas. Y por lo que respecta a la media superior, la tasa creció de 9.7 a 11.3%.