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Recuerdan a Samantha en la Plazuela Mariano de las Casas; le quitaron la vida en pleno Centro

Familiares y amigos se reúnen para recordar a la joven en el lugar donde fue atacada e instalan ofrendas; vecinos de la zona piden que las autoridades tomen cartas en el asunto

05/08/2023 |11:00
Domingo Valdez
Corresponsal en QuerétaroVer perfil

Familiares y amigos de Samantha se reúnen la tarde del viernes para recordar a la joven que perdió la vida tras ser atacada, con arma punzocortante, por una persona presuntamente en situación de calle, la semana pasada.

En uno de los portales que se ubican en la orilla de la plazuela se colocan veladoras y dos fotos de la joven asesinada. Un ramo de flores blancas se agrega al improvisado altar en el sitio.

Una decena de personas se reúne para recordar a la joven. Dos chicas se abrazan. Una de ellas llora. Otras dos jóvenes también sollozan frente a la ofrenda que se hace a Samantha. Son quienes colocaron las veladoras.

Los amigos y familiares de Samantha permanecen inmóviles, observan las veladoras que iluminan con sus ténues llamas los últimos momentos de la tarde y que dan paso a la noche.

Sobre la avenida Ezequiel Montes los vehículos no dejan de pasar. Los conductores que circulan, lo que se dan cuenta o saben de la actividad, disminuyen la velocidad y observan.

Andrés Ruiz, maestro de triking de Samantha , llama a que la joven no sea una víctima más, dice que tiene una historia, un nombre, una vida por delante que se truncó antes de tiempo.

Amigo de Samantha, con voz entrecortada, dice que muchos aún no pueden creer lo que pasó con la joven. Su voz se corta mientras empieza a llorar.

Otra joven, amiga de Samantha, lee un texto en su teléfono, pero los sentimientos afloran y rompe en llanto. Se recompone y termina de leer las palabras que escribió para su amiga.

Sus amistades la recuerdan como una persona solidaria, que apoyaba a quien lo necesitaba, tenía planes, quería viajar.

El templo de Santa Rosa de Viterbo, la joya del barroco queretano, cuya construcción comenzó a finales del siglo XVII y terminó en el XVIII, observa hacia la plazuela que lleva el nombre de unos de sus arquitectos, además de escultor, Mariano de las Casas. Junto a sus muros también se ven las huellas de personas que pasan la noche en dicho lugar. Los habitantes que acuden a temprana hora a misa al templo los ven con regularidad.

Samantha fue atacada el pasado martes 25 de julio en la plazuela Mariano de la Casas por un sujeto, presuntamente en situación de calle, quien además había agredido a un grupo de jóvenes que transitaban por el lugar.

De acuerdo a la cronología de los hechos, tras la agresión con una arma punzocortante, la joven lesionada fue llevada al consultorio de una farmacia cercana, pero el médico, al ver la gravedad de Samantha, recomendó llevarla al hospital que se encuentra frente a la plazuela, donde finalmente murió.

Desde ese día, las corporaciones policiales han comenzado a detener a las personas en situación de calle en el primer cuadro de la ciudad de Querétaro.

Desde temprana hora se pueden apreciar patrullas que se llevan a personas en condición de calle y que presentan señales de estar bajo el influjo de alguna sustancia.

Ello ha provocado que quienes duermen en la vía pública comiencen a caminar desde temprana hora, para evitar ser detenidos.

Algunos ciudadanos comentan que de un tiempo a la fecha es “normal” ver a personas en situación de calle a todas horas en la plazuela, muchas de ellas están drogadas y se tornan agresivas con los peatones que caminan por la zona, donde además, a unos 50 metros se ubica una escuela primaria.

Vecinos de la zona se acercan a la manifestación. Señalan que no se politiza el hecho, pero necesitan que las autoridades tomen cartas en el asunto y solicitan que trabajen para crear un plan de seguridad.

Señalan que la plazuela se encuentra muy solitaria, con poco movimiento en la noche, pues hay muchos adictos y personas en situación de calle. Pero lo más importante, piden que se pueda vivir en paz, pues no es correcto que no se pueda vivir con tranquilidad.