17 / septiembre / 2021 | 05:38 hrs.

“La primera palabra de Josué fue ‘gracias’”

Jessica comparte cómo ha sido la atención médica a su hijo, quien a los 4 meses le detectaron un grado alto de sordera; con implante ha hecho su “vida normal”, dice

“La primera palabra de Josué fue ‘gracias’”
Foto: Demian Chávez
Nuestras Historias 28/07/2021 03:52 Alma Gómez Actualizada 08:32

A los 4 meses de edad, la familia de Josué Daniel Lamas Pérez descubrió que era un niño sordo. Por lo que sus padres Jessica Pérez y Jesús Lamas Rivera se movilizaron de inmediato para investigar qué podía hacerse.

Ahí escucharon por primera vez sobre el implante coclear, un dispositivo que consta de dos partes, una instalada al interior del cerebro y otra externa colocada en el oído de la persona sorda, lo que le permite recuperar de a poco el nivel de audición, y desarrollar el lenguaje.

“Josue tiene el mayor grado de sordera. El implante consta de 2 partes; una es interna y se coloca dentro de la cabeza, ahí se coloca un dispositivo con un cable que genera electrodos y va en el caracolito del oído, por fuera va la otra parte que es como una antenita imantada, esta antena detecta los sonidos y los manda al receptor interno, es así como Josué puede escuchar”, detalla Jessica.

“A Josué lo implantaron a los 10 meses de edad, esto le permitirá desarrollar su lenguaje con normalidad, lo recomendable es colocar el implante antes de que los niños sordos cumplan 5 años de edad”.

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La sordera de Josué, quien ahora tiene 3 años de edad, es considerada una de las más profundas, por lo que el pequeño es sordo total.

Cuando Josué tenía cuatro meses, Jessica notó algunos movimientos y reacciones poco comunes en él, conductas muy distintas a las realizadas por sus otros dos hijos.

Debido a esto, realizaron nuevos estudios, y fue finalmente el tamiz auditivo neonatal lo que reveló la sordera de Josué.

Dicho estudio dio certeza a la familia y les permitió contemplar el implante coclear como una opción para que su hijo recuperara la audición.

Por esto Jessica resalta la importancia de que a los bebés se les realice el tamiz auditivo para detectar la sordera en las primeras semanas de nacimiento y así poder actuar.

“Hay mucho desconocimiento sobre el tema, es importante hacer el tamiz auditivo neonatal, es increíble que incluso algunos doctores desconozcan el tema, porque todos hablan del tamiz metabólico, pero casi nadie habla del tamiz auditivo y es un estudio muy importante que dura apenas unos minutos y da certeza sobre la audición del bebé, detecta si un niño es sordo y permite a los papás contemplar opciones, ya sea el implante, lengua de señas o alguna terapia”, comenta.

Cuando Jessica y Eduardo confirmaron la sordera de Josué, inmediatamente investigaron los requisitos para que su hijo fuera candidato a recibir un implante coclear de parte del CRIQ, el IMSS y el DIF Querétaro, los requisitos principales son: no debe haber malformaciones de nacimiento ni tener más de 5 años de edad.

Luego de algunos meses se determinó que el niño era apto para recibir el implante, por lo que fue intervenido quirúrgicamente en la Ciudad de México para la colocación del implante y a partir de ese momento, el dispositivo se calibra periódicamente hasta que Josué alcance el 100% de la audición.

Josué lleva 2 años viviendo con su implante coclear, esto le ha permitido desarrollarse con normalidad en su círculo familiar y también con sus pequeños amigos de la guardería.

“Su vida es completamente normal, se desarrolla perfectamente con la gente que lo rodea, se ha acostumbrado a los procesos de calibración, es muy capaz y agradecido, de hecho su primera palabra fue ‘gracias’”, narra la madre de Josué.

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Jessica considera que recibir el implante coclear a través de instituciones públicas fue “un milagro”, pues el dispositivo tiene un costo aproximado de medio millón de pesos, por lo que conseguirlo por su cuenta habría sido una tarea ardua.

Sin embargo, el impacto económico de una persona que vive con un implante coclear no termina con la adquisición del dispositivo; debido a que también se requiere un seguro anual cuyo costo ronda los 20 mil pesos, con lo que se garantiza la reparación o reposición de este dispositivo tan importante para cientos de personas sordas.

A esto se suman las terapias auditivas y demás ejercicios de estimulación para el pequeño Josué. Y por supuesto, la familia debe contemplar la compra de un nuevo aparato, pues en un par de años el implante que actualmente usa el niño de tres años, deberá ser sustituido por un modelo actualizado.

Por esto, actualmente la familia organiza el sorteo de una televisión de 32 pulgadas para, entre otras cosas, solventar el pago anual del seguro para el implante coclear, y también contemplan la reposición del dispositivo, lo que podría necesitarse en un par de años.

Los interesados en adquirir un boleto cuyo costo es de $100, pueden comunicarse al número 442 343 0610. Los ganadores se elegirán con los números del sorteo de la Lotería Nacional, el 31 de agosto.

“Todo lo que tiene que ver con sordera implica costos muy elevados, no solo hablamos de ahorrar para pagar el seguro, sino que durante todo el año se pagan terapias, consultas con audiólogos, se hacen nuevos estudios y las calibraciones del propio implante.

“Sabemos que tenemos que movernos con distintas organizaciones para buscar bajos costos, pero también nos serviría mucho el apoyo de la gente, y sobre todo que cada día se hable más de la sordera, de las ventajas del implante y por supuesto de la importancia del tamiz auditivo”, concluye Jessica.

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