La Estancia del Migrante González y Martínez, en Tequisquiapan, cumple 22 años | Querétaro

La Estancia del Migrante González y Martínez, en Tequisquiapan, cumple 22 años

Martín Martínez habla de su experiencia al frente de su asociación, que asiste a personas que cruzan el estado con destino a EU

La Estancia del Migrante González y Martínez, en Tequisquiapan, cumple 22 años

La Estancia del Migrante González y Martínez, en Tequisquiapan, cumple 22 años Foto: Mitzi Olvera

Nuestras Historias 21/06/2022 07:13 Domingo Valdez Actualizada 09:52

La camioneta de Martín Martínez, fundador de la Estancia del Migrante González y Martínez, se va de la ciudad de Querétaro llena de ayuda.

Este 21 de junio la asociación civil cumple 22 años de aliviar el viaje de los migrantes que van hacia Estados Unidos y pasan por territorio queretano.

Los estudiantes de la Universidad de Londres campus Querétaro hacen una valla para colocar los víveres que recolectaron en días pasados dentro de la camioneta de Martín:

Agua, frijol, arroz, galletas, papel higiénico, toallas sanitarias, ropa y productos no perecederos... todo abona a la causa de los migrantes y todo sirve a la asociación civil asentada en el municipio de Tequisquiapan.

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Los estudiantes se pasan de mano en mano los productos. Incluso el vicerrector de la universidad en Querétaro, José Antonio Ugalde, se incorpora a la actividad de llenar la camioneta, que en pocos minutos está repleta de la ayuda donada.

El mismo vicerrector recuerda que desde 2016, cuando se firmó un acuerdo con la Estancia del Migrante González y Martínez, a iniciativa de la maestra de esa universidad, Patricia López, cada año se hacen dos colectas de víveres para apoyar la labor humanitaria.

“Esto no nos quita, esto nos da, porque desde el corazón estamos apoyando a gente que es igual de valiosa, a nuestros hermanos migrantes”, abunda.

La colecta, enfatiza, es principalmente de los estudiantes de la universidad, aunque también colabora el personal académico y administrativo, así como egresados de esa casa de estudios, actividad que seguirán haciendo, pues la campaña será permanente.

La iniciativa de crear la estancia, dice Martín, nació porque él fue migrante en la década de los 80 del siglo XX. “Estuve con la idea, con la tentación, y lo logré. Regresé en el 85, una semana antes del terremoto de la Ciudad de México.

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“Regresé y me puse a trabajar en la parroquia. Estuve dos años con los testigos de Jehová en Estados Unidos, me clavaron la espinita. Yo soy católico, pero me metí a estudiar mucho con ellos. A mi regreso dije que investigaría cuánta de razón tenían ellos y que tanto acá (los católicos).

“Duré trabajando mucho tiempo, estuve estudiando en el seminario dos años Psicología, estudié consultoría matrimonial. Ya para 1999 comencé a ver que viajaba gente en el tren, porque no era común y fue donde aterrizamos la investigación que eran migrantes y ahí empezamos, en junio, el 21.

“Empezamos mi familia, mi esposa, mis hijas y yo. Después se fueron uniendo. Primero fue un proyecto familiar, luego grupo y luego fue una asociación civil”, recuerda.

Martín muestra fotografías de la asistencia a los migrantes que brinda en la estancia. Algunas tienen más de 10 años, donde se ve a quienes pasan por territorio queretano rumbo al norte y son apoyados por Martín y por quienes trabajan con él en esta actividad humanitaria.

En estos 22 años ha conocido a muchos migrantes. Algunos regresan para saludarlo. Recuerda un caso en especial, de un migrante salvadoreño, quien durante 11 años hizo el viaje a su país para sacar a su familia, la cual era acosada por las bandas criminales que amenazaban con incluir a los niños en sus actividades ilícitas.

“Este señor tardó 11 años en sacar a toda su familia, el último año llegó y no lo conocía. Llegó bien arreglado y en un coche. Bajándose del coche fue hasta donde yo estaba y me abrazó. Me quería dejar muchos dólares, pero no acepté. No acepto dinero. Me decía que era bien habido, de su familia, pero no acepté. Lo hacía porque cada vez que venía lo llevaba a San Luis Potosí en mi camioneta.

“No es despreciar, pero así soy, no acepto dinero. Yo siempre les pido cosas para los migrantes”, acota.

Martín añade que el problema de la migración se ha visto recrudecido en los últimos tiempos, más aún con el resurgimiento de políticas racistas y el cambio climático que provocará que la gente salga de sus lugares de origen, al tiempo que critica a la administración del presidente Joe Biden por la expulsión de migrantes que ha hecho de Estados Unidos.

Martín se despide del personal de la universidad. Agradece el apoyo brindado por toda la comunidad de la Universidad de Londres por solidarizarse con quienes dejan sus hogares, por quienes quieren empezar de cero para darles una mejor vida a sus familias.

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