27 / septiembre / 2021 | 19:42 hrs.

“Hay miedo al Covid, pero necesitamos salir”

Las calles del primer cuadro de la ciudad de Querétaro lucen abarrotadas, pese a alarma de contagios por parte de autoridades

“Hay miedo al Covid, pero necesitamos salir”
Foto: Demian Chávez
Nuestras Historias 19/07/2021 03:25 Francisco Flores Actualizada 20:24

Ayer, las calles del centro histórico, principal centro comercial y turístico de la capital queretana, se observaron abarrotadas, debido a que pocas personas guardaban una sana distancia.

Para los cientos de personas que pasearon por este importante corredor, donde se congregan comercios, restaurantes, cafeterías, museos e iglesias, no se tuvo eco del mensaje que emitió este domingo el gobernador Francisco Domínguez Servién, quien expresó su preocupación debido a que el caso de personas con el virus activo en Querétaro se multiplica semana con semana, además de que las hospitalizaciones van en aumento.

Se olvidan de la emergencia

Juanita, quien visita Querétaro, se baja del tranvía turístico en la calle de Corregidora, con sus manos se toca la boca del estómago para tomar aire y con un grito les pide a sus dos niños ponerse el cubrebocas.

La robusta mujer de ojos claros y cabello largo nos pide que no le tomemos fotografías, pero poco se preocupa que sus pequeños hijos guarden la sana distancia cuando transitan por el angosto andador de 5 de mayo, por el que se accede hasta donde se encuentra la Casa de la Corregidora, inmueble que se convierte en testigo mudo de la pasarela de los cientos de turistas y queretanos que pasan por el lugar para tomarse la tradicional selfie y compartirla en redes sociales.

“Vengo de Polotitlán, Estado de México, una zona donde hemos sufrido mucho por el Covid. Hoy domingo tuvimos la oportunidad de venir a pasear a Querétaro y aquí estamos, claro que le tenemos miedo al virus, pero también necesitamos distraernos y decidimos venir a un lugar cercano, pero muy bonito”, expresa Juanita.

La mirada de Juanita no refleja preocupación por la pandemia, pese a que frente a ella y sus pequeños hijos, Mauricio y Cristóbal, caminan cientos de personas que también disfrutan del Centro Histórico y se olvidan de que estamos en situación de emergencia.

Preocupación

Frente a la Fuente de los Perritos, en uno de los muy visitados restaurantes y cafeterías, Roberto, el capitán de meseros, nos cuenta, muy emocionado que ha sido “un muy buen fin de semana. Hemos tenido mucha clientela, gracias a Dios nos ha ido muy bien con las propinas, poco a poco se han ido recuperando las ventas, recordemos que estos establecimientos al inicio de la pandemia estuvieron cerrados y después se nos permitió operar con bajos aforos, además de que el lugar se tuvo que acondicionar con las medidas sanitarias que nos pidieron”.

Por eso Roberto, quien nos muestra el menú digital, una de las herramientas que se implementaron con la pandemia, nos confiesa el temor que ya viven en el restaurante ante una posible reducción en los aforos por el aumento de contagios.

“Hoy afortunadamente tenemos mucho trabajo, tú lo ves, mira la Plaza, hay muchas personas caminando, comprando y consumiendo, esperemos que la pandemia no nos pegue más”, remata Roberto.

El contacto personal propaga virus

Por su parte, la Secretaría de Salud estatal (Seseq) reiteró que el virus puede propagarse a través de pequeñas partículas líquidas expulsadas por una persona infectada por la boca o la nariz al toser, estornudar, hablar, cantar o respirar.

Las partículas tienen diferentes tamaños, desde las más grandes, llamadas gotículas respiratorias, hasta las más pequeñas o aerosoles.

Los datos disponibles apuntan a que el virus se propaga principalmente entre personas que están en estrecho contacto, por lo general a menos de un metro (distancia corta).

El virus también puede propagarse en espacios interiores mal ventilados y/o concurridos, donde se suelen pasar largos periodos de tiempo. Ello se debe a que los aerosoles permanecen suspendidos en el aire o viajan a distancias superiores a un metro (distancia larga). También es posible infectarse al tocar superficies contaminadas por el virus y a continuación tocarse los ojos, la nariz o la boca sin haberse lavado las manos.

Toda situación que suponga estrecha proximidad entre personas durante mucho tiempo incrementa el riesgo de transmisión. Los lugares interiores, especialmente aquellos cuya ventilación es deficiente o nula, implican mayores riesgos que los espacios al aire libre.

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