Así es el tapete de aserrín preparado para el paso de la Virgen de El Pueblito

Habitantes de Corregidora se unen en la actividad para decorar el paso de la Virgen de El Pueblito. Javier cuenta que el proceso se organiza 3 meses antes de las fiestas

Así es el tapete de aserrín preparado para el paso de la Virgen de El Pueblito
Foto: Mitzi Olvera
Nuestras Historias 23/10/2021 11:52 Domingo Valdez Actualizada 11:52

La calle Capitán Pedro Urtiaga vive un día especial dedicado a la fe. La circulación para los automóviles está cerrada y una decena de  personas, entre hombres, mujeres, niños y adultos mayores, trabajan sin descanso en la elaboración del tapete de aserrín multicolor para recibir a la Virgen de El Pueblito, que este viernes regresó a su santuario, luego de permanecer por varias semanas en el templo de la capital queretana, por el 75 aniversario de su coronación pontificia.

Javier Rico, podólogo de profesión, dice que en la elaboración del tapete le tocó colaborar por parte de la Asociación de la Pasión del Señor, como presidente de la misma. 

“El padre Miguel, encargado de la elaboración del tapete, nos encargó esta elaboración a nosotros. Originalmente, sería un tapete monumental, desde la entrada a El Pueblito, desde avenida Constituyentes, pero por la cuestión de la pandemia de Covid-19 no nos lo permitieron, por eso sólo está en esta calle. Será normal, el tradicional”, dice.

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La parte del tapete más cercana al santuario es la primera en ser terminada. Los voluntarios trabajan a marcha forzada. Unos colocan la base en color verde, para después colocar sobre la misma las decoraciones con flores hechas con plantillas y en la cual colocan el aserrín que dará el color a las flores y las decoraciones por donde pasará la Virgen de El Pueblito.

Javier explica que las tradiciones del pueblo son organizadas por la misma población, no hay un patronato, o el gobierno municipal. Muchas de esas personas pertenecen a otros grupos dentro del santuario, como las mayordomías, la Guardia Real, estos últimos, los encargados de marcar el camino del tapete sobre la calle, que siempre ha estado dentro del santuario, ya sea en  grupo o como feligreses.

En esta ocasión, indica, hay un grupo de un ballet folclórico de Colombia que se presentará durante las festividades, pero que decidieron apoyar en la elaboración del tapete. “Quisieron colaborar y los pusimos a trabajar”, apunta en tono de broma mientras ríe.

Javier agrega que desde hace 21 años participa en la elaboración del tapete, cuando comenzó la tradición de colocarlo en las festividades de la Virgen. La mayoría de la gente que participa ya lo ha hecho otros años, y ya sabe que tiene que venir con su cubeta, vienen en familia, con sus hijos y comienzan a trabajar, explica.

Precisa que el aserrín, material básico para la elaboración del tapete, se consigue desde dos o tres meses antes de la fecha de la festividad, incluso más tiempo, pues hay que juntar una buena cantidad (lo hacen en una maderería en San Roque). Se los regalan porque es para la Virgen.

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Explica que luego de juntarlo hay que limpiarlo, porque tiene muchas astillas. Unos 15 días antes se comienza a pintar, porque debe estar húmedo, con el propósito de que no se vaya a volar con el viento.

El hombre  dice que todo el proceso de elaboración del tapete, desde el inicio de recolectar el aserrín, comienza tres meses antes, la colocación tarda alrededor de 10 horas y la Virgen pasa sobre él durante 10 minutos. “El trabajo para que la Virgen pase sobre el tapete es muy bonito, porque es para la reina”, añade.

Javier destaca que conservar estas tradiciones, a pesar de la modernidad, e incluso a pesar de las quejas de nuevos habitantes del municipio que radican en los nuevos fraccionamientos asentados en Corregidora, es importante. 

“La gente tiene que respetar las tradiciones, porque la cultura es muy importante para que una sociedad se desarrolle. La cultura es tan importante porque sobre ella vienen los valores, la ética, el amor hacia la familia. La gente que viene de fuera a veces viene sola, que están huyendo de su lugar donde viven, ya sea por problemas económicos o por la inseguridad, pero no pueden llegar a querer cambiar las tradiciones”, sostiene.

A unos metros, Martha Arreola Rivera, ama de casa, también participa en la elaboración del tapete para darle la bienvenida a su santuario  a la Virgen de El Pueblito.

Señala que no es la primera ocasión que participa en la elaboración del tapete. Recuerda que hace un año no se hizo el tapete por la emergencia sanitaria por la presencia del virus SARS CoV-2. Este año, dice,  es el quinto en el cual se suma a los trabajos.

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“Es como un ofrecimiento que se le hace a María Santísima. Es lo que a mí me mueve a hacer el tapete. No es una cuestión artística ni nada. Es como un ofrecimiento de hacerle a ella algo con nuestras manos. Es un acto de fe. Es lo que nos mueve y por eso estamos aquí”, enfatiza.

Añade que es muy cansado y muy laborioso, pero vale la pena cuando ve terminado el tapete y cuando la Virgen pasa por éste, es una sensación que Martha no puede explicar. Es una cuestión de fe.

Comenta que no hay un horario fijo o tiempo para la elaboración. En esta ocasión hay muchas personas ayudando y se puede terminar antes, pero los trabajos comienzan desde un día antes, como dijo Javier, para preparar la calle.

“Hay muchos jóvenes. Eso nos ayuda porque vemos que las nuevas generaciones se involucran, no sólo la gente grande. Hasta los niños con sus manitas ponen el aserrín. Es algo que uno siembra para ellos mismos, para que su fe vaya aumentando poco a poco”, expresa.

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