Neblinas, del café a los Oscar

La comunidad, situada en Landa de Matamoros, ha tenido proyección internacional gracias a que ahí se filmó la cinta Noche de fuego

Neblinas, del café a los Oscar
Foto: Demian Chávez
Vida Q 27/11/2021 09:50 Demian Chávez Actualizada 21:57

Landa de Matamoros, Qro.— La comunidad de Neblinas es conocida por la producción de café y la ya tradicional peregrinación al Tepeyac, de donde salen las dos columnas de cientos de peregrinos serranos. Al día de hoy, la proyeccción de esta comunidad ha sido exponencial a nivel internacional gracias a que el pueblo fue el set de filmación de la película Noche de Fuego, de la directora y documentalista Tatiana Huezo.

Para este filme la directora no sólo utilizó las calles, casas, veredas, cerros y hasta animales de esta comunidad, también empleó a sus habitantes en toda clase de actividades de la industria del cine, como el catering, extras, hasta asistente de sonido, como es el caso de Erika Rivera. Por cinco meses, desde que llegó el primer equipo de scouting hasta el último miembro del staff, Neblinas cambió su vida cotidiana.

Tras el estreno en cines y luego de llegar a Netflix, Noche de Fuego se ha posicionado en el gusto de la crítica, pero hasta apenas la noche del pasado jueves, los habitantes de Neblinas tuvieron la experiencia de verse en pantalla grande. Esta presentación coincidió con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, temática que, entre otras, aborda la cinta.

Un perro lame un olote, las personas van llegando poco a poco a la cancha de usos múltiples de la comunidad, da la tercera llamada, las butacas están llenas al igual que las gradas y da inicio la película. En los primeros minutos, el público-staff va identificando sus calles, viviendas, a sus vecinos, las vacas y hasta los cerros. Verlos en pantalla es diferente, es cambiar la dimensión se lo que se observa. A medida de que la trama avanza, los asistentes se van involucrando en la misma olvidando la pena de mirarse en formato de cine.

Algunas de las pobladoras trajeron la vendimia, la sección de confituras como en un cine está a la orden. Palomitas, churros, plátanos deshidratados, elotes, café, atole de teja, dulces, refrescos y cualquier delicia de cine se encuentra en la sala. Cerca del final de la largometraje un perro ladra en una escena, su par en la sala le responde y las risas estallan. Simultáneamente las actrices se corretean entre el público, cuchichean, ríen, se toman fotos con las personas que vienen a verlas. Ahora todos en la sala son estrellas de cine. Créditos y termina la exhibición, llega la ovación tan fuerte como en Cannes. Pero aquí aplauden quienes salieron en la película.

Ecocinema en la sierra

Una van blanca se abre paso en la carretera rodeada del bosque de Landa de Matamoros, ahí llevan una pantalla inflable, sonido y el proyector que hará la magia de la proyección. Así inicio la gira de exhibición de la cinta de donde son originarios los actores. Por lo tanto visitarán las comunidades que fueron set de filmación: El Naranjo, El Humo, Las Moras y Aguazarca; además de Tolimán y Amealco.

La función fue posible gracias a la empresa Ecocinema que dirige Miguel Ángel Mendoza. Una de las características de ésta es democratizar contenidos con el fin de generar impacto social. Otro rasgo es que se hace con energía solar, con el fin de llegar a los lugares donde no hay salas de exhibición. La iniciativa está presente en Uruguay, Argentina, México, Brasil, Chile, Ecuador y Panamá.

Despegue de una estrella

La protagonista del filme es la muy joven actriz Marya Membreño, quien en su breve carrera ha pasado de los escenarios del Circo Payasos Calili al Festival de Cannes y pronto llegará a la ceremonia del Oscar.

Ahora que vuelve a Neblinas, la actriz se reúne con sus pares de escena, ríen y conviven sin tapujos con los que fueron sus vecinos durante tres meses que duró la filmación.

Comparte que conoció a Tatiana Huezo desde la experiencia del documental Tempestad (2016), sobre el secuestro de un familiar de Marya que lleva 16 años desaparecido. El vínculo nació cuando la documentalista pidió el espacio circense para grabar las entrevistas y, de paso, abordó la vida cotidiana de un circo que es manejado, en su mayoría, por mujeres.

Marya Membreño es una actriz en ciernes que ha tocado temáticas de la actualidad dolorosa en la pantalla grande. Ha pasado por el tema de la desaparición forzada en el documental Tempestad; el desplazamiento de las comunidades, la violencia contra la mujer y el narcotráfico en Noche de Fuego y próximamente con el largometraje Vergüenza, del director Miguel Salgado, se sumerge en los abusos policiacos.

A sus 15 años, Membreño comparte que tiene en mente estudiar actuación y cierra la conversación, entre la algarabía de la fiesta en Neblinas, con un mensaje para todas aquellas personas que buscan a sus desaparecidas: “No se rindan, a todas aquellas personas que tienen niñas desaparecidas, no se rindan. Algún día las han de encontrar”.

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