En su momento, el RMS Titanic revolucionó la industria de la navegación. Tras ser botado en 1911, se convirtió en el barco más grande y lujoso del planeta.
Los récords duraron menos de un año tras su hundimiento en abril de 1912, aunque su fama se acrecentó no solo por la tragedia, sino por su introducción en la cultura popular a través de documentales, series, películas (como la de James Cameron) y exposiciones especiales.
De hecho, acaba de llegar a CDMX ‘Titanic: An Immersive Voyage’, una exhibición y experiencia inmersiva imperdible.
Coproducida por Exhibition Hub y Fever (productoras y distribuidoras de exposiciones y experiencias), la exhibición ‘Titanic: An Immersive Voyage’ relata su origen y construcción, algunas historias de los pasajeros, las características y secretos del barco más famoso del mundo.
Las fotografías fueron amplificadas para observar detalles del Titanic. Foto: Omar Moreno. El Universal
Sus 6 salas cuentan con contenido audiovisual, cerca de 300 objetos (réplicas y originales del Titanic y de las embarcaciones ‘hermanas’ Olympic y Britannic), pantallas interactivas, fotografías e infografías en gran formato, photo opportunities que recrean partes de la embarcación y video mapping.
Al inicio, un miembro del staff explica el uso de la audioguía y te entrega una especie de boleto con el nombre de uno de los pasajeros. Guárdalo bien, porque es muy simbólico al final del recorrido.
La primera sala cuenta los antecedentes y el contexto histórico del Titanic. Presenta afiches de películas y periódicos, la réplica exacta del collar ‘Corazón del Océano’ (usado en la película de James Cameron), un fragmento de madera recuperado del naufragio y un escenario con una gran pantalla y la recreación de la proa del barco, el spot perfecto para posar como en la emblemática escena de Jack y Rose.
Este spot es perfecto para parejas, pues permite hacer la pose que hacen Jack y Rose en la película. Foto: Omar Moreno. El Universal
En la segunda sala se detalla la construcción con más infografías, fotografías del astillero (Harland & Wolff, en Belfast), una réplica detallada y a escala del Titanic, herramientas, documentos, partes de la embarcación y pantallas interactivas que muestran sus planos, cubiertas y áreas comunes.
La tercera habitación es más pequeña, pero igualmente instagrameable. Hay más documentos originales e información de su itinerario y suministros a bordo, aunque lo realmente espectacular es la simulación de una pasarela para entrar al barco.
Literalmente te conviertes en un pasajero del Titanic, cruzas un elegante pasillo y llegas a la cuarta sala, donde se detalla la experiencia de ultralujo en la primera clase, sus amenidades (como su gran comedor, representado con una pantalla HD y parte de la vajilla original) e incluso la recreación de la Gran Escalera.
La réplica de la Gran Escalera es uno de los spots fotográficos más llamativos. Foto: Omar Moreno. El Universal
La quinta sala es la más espectacular. Se trata de un cuarto inmersivo con un par de botes de evacuación en el centro y proyecciones en las 4 paredes y piso, las cuales resumen la historia del Titanic, muestran los astilleros donde se construyó, sus cubiertas, la cabina del capitán, el choque con el iceberg, datos de los sobrevivientes, los trabajos en la sala de máquinas y hasta algunos mensajes de auxilio.
La ‘parada’ final es una habitación dedicada a los tripulantes y pasajeros. Justo en medio hay un cubo de cristal con el nombre de cada uno, destacando si vivieron o no. Aquí es donde se utiliza el boleto del inicio para saber qué sucedió con esa persona.
Para ver las proyecciones inmersivas puedes subir a estos botes, tal cual eran las embarcaciones salvavidas del Titanic. Foto: Omar Moreno. El Universal
También está una estación que recrea la sala de radiocomunicaciones Marconi, donde se puede escribir un marconigrama dedicado al Titanic y el personaje del ticket.
La nueva experiencia inmersiva del Titanic está en el octavo piso de Expo Reforma, un centro de eventos en Avenida Morelos 67, muy cerca de Paseo de la Reforma.
Las pantallas interactivas muestran a detalle aspectos técnicos del Titanic. Foto: Omar Moreno. El Universal
Si planeas llegar en transporte público, muy cerca están las estaciones Amajac (línea 7 del Metrobús), Defensoría Pública y Vocacional 5 (línea 4 del Metrobús), así como Juárez (línea 3 del Metro).
La entrada general para mayores de 18 años va desde los $250 pesos por persona; $210 para adultos mayores, estudiantes, personas de 13 a 17 años y personas con discapacidad y $180 para niños de 4 a 12 años.
Así lucía el salón comedor de primera clase. Foto: Omar Moreno. El Universal
Para entrar a la experiencia con realidad virtual hay que comprar el pase VIP, desde $350, $310 y $280 por persona, respectivamente.
Boletos en la página de Fever.