Al grito de "¡No fue confusión, fue extorsión!, ¡a Nacho lo mataron, Nacho no murió!", "¡José Ángel no murió, a José Ángel lo mataron!", la comunidad minera de Zacatecas y colectivos de búsqueda de personas desaparecidas realizaron una marcha por las calles de la zona centro de Zacatecas para exigir justicia por los dos mineros asesinados en Concordia, Sinaloa.
Con cascos y chalecos naranjas acudieron trabajadores de empresas mineras, así como estudiantes de ingeniería para participar en la manifestación Los mineros estamos de luto, la cual partió de las instalaciones de la Unidad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Zacatecas hasta la Plaza de Armas A la marcha acudieron familiares y amigos de los mineros José Ángel Hernández Velez e Ignacio Aurelio Salazar Flores, quienes esta semana fueron sepultados en sus pueblos natales de Cañitas de Felipe Pescador y Sombrerete, de manera respectiva.
José Ángel, padre del ingeniero Hernández Velez, dijo: "a mi hijo ya me lo quitaron", y lo único que pide es que la presidenta Claudia Sheinbaum y al gobernador David Monreal hagan justicia "Lo único que hizo (mi hijo) fue salir a buscar mejoras para su vida ¿Qué encontró? La muerte (…) Esperemos pronto ver resultados y que la muerte de mi hijo y de Nacho, su compañero, no queden impunes", dijo.
Rubén del Pozo, director de la Unidad de Ciencias de la Tierra de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), quien también es presidente del Consejo Directivo de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México, mencionó que "es la primera vez que un suceso de esta naturaleza nos alcanza, es inédito, jamás habíamos tenido esto.
Hemos superado los riesgos de la seguridad al interior de las minas, lamentablemente hoy tenemos que enfrentar los riesgos de la seguridad afuera de las minas" Miedo e intimidación La manifestación en Hermosillo, que reunió a unas 3 mil personas, inició en las instalaciones de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM) Distrito Sonora, donde se colocó un moño negro.
Desde el inmueble ubicado en Guadalupe Victoria y Tabasco, el contingente avanzó en silencio hasta la Catedral Metropolitana de Hermosillo Ahí, el sacerdote Martín Hernández Moreno oró por el descanso eterno de los fallecidos y por la pronta localización con vida de quienes aún no regresan a casa María Elena Morán, esposa del ingeniero Antonio Esparza, uno de los mineros desaparecidos, rechazó la versión de que el ataque haya sido producto de una confusión.
"Entraron a las cuatro de la mañana al campamento Lo único que había eran herramientas de trabajo No había armas ni nada que pudiera justificar una equivocación", declaró Explicó que, hasta ahora, no existe información oficial concluyente sobre la identificación de restos o avances definitivos en la investigación "Todas las muestras de ADN que se han realizado no corresponden a mi esposo.
Seguimos con la esperanza de que regrese con vida", señaló Morán también denunció que en comunidades de Concordia persiste el miedo y la intimidación, lo que inhibe denuncias públicas sobre otros posibles casos "La gente no habla porque está amenazada", afirmó En Durango y Chihuahua decenas de personas se unieron a la manifestación que se realizó en varios estados del país, para mostrar su rechazo y exigir justicia por los mineros asesinados En Chihuahua la manifestación inició en la Glorieta de Pancho Villa para llegar a la Plaza del Ángel, en el centro de la ciudad En el contingente había amigos y familiares de los mineros originarios de este estado que fueron desaparecidos y asesinados.