Un ejemplar de jaguar fue captado recientemente a pocos metros de la zona arqueológica de Tulum por integrantes del Grupo de Vigilancia y Monitoreo Comunitario del Parque Nacional.
El avistamiento se realizó a unos 200 metros del área de mayor afluencia turística, lo que evidencia que el felino continúa utilizando este territorio como parte de su hábitat.
El registro es resultado directo del control de actividades humanas y del seguimiento permanente en la zona, acciones que han permitido conservar corredores naturales dentro de un entorno con alta presión urbana y turística.
A nivel nacional, la población de jaguar muestra una recuperación sostenida. En seis años, el número de ejemplares aumentó cerca de 10%, al pasar de alrededor de 4 mil 800 individuos en 2018 a aproximadamente 5 mil 300 en 2024, de acuerdo con registros especializados. La Península de Yucatán concentra la mayor cantidad de ejemplares, con cerca de mil 699, seguida por las regiones Pacífico Sur y Noreste Centro.
La Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar (ANCJ) atribuye este comportamiento al fortalecimiento de estrategias de conservación, la ampliación de corredores naturales y la protección de grandes extensiones territoriales, tanto a nivel nacional como regional, incluida la zona de la Gran Selva Maya.
Pese a los avances, especialistas advierten que el jaguar continúa en riesgo por la reducción de su hábitat, los atropellamientos en carreteras y el aumento del tráfico ilegal de pieles y partes del animal, delito que ha mostrado un incremento significativo en el último año. Por ello, subrayan que es indispensable mantener y reforzar las estrategias de conservación, la vigilancia comunitaria y la coordinación entre autoridades y sociedad para garantizar la supervivencia de la especie.
*Con información de Alelhí Salgado