CIUDAD DE MÉXICO.- El modelo de movilidad basado en automóviles privados está llevando a las ciudades a un punto crítico de contaminación, caos vial y desperdicio energético, alertaron especialistas durante el 17 Congreso Internacional de Transporte, donde advirtieron que sustituir coches de gasolina por eléctricos "no resolverá por sí solo" la crisis urbana.
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y la Comisión Ambiental de la Megalópolis coincidieron en que las ciudades necesitan una transformación profunda que combine transporte público, tecnología, inteligencia artificial y planeación urbana sustentable.
Uno de los datos que más alarmó durante la conferencia "Tecnologías para una Movilidad Sustentable" fue que los vehículos particulares —autos, taxis y motocicletas— transportan apenas al 31 por ciento de los pasajeros, pero generan hasta el 86 por ciento de algunos contaminantes atmosféricos.
Además, especialistas advirtieron que el cambio climático está empeorando el problema. El aumento de temperaturas favorece la formación de ozono y ha provocado contingencias ambientales cada vez más tempranas en la Ciudad de México.
"El problema no es solo tecnológico, sino el modelo urbano centrado en el automóvil", señaló el académico de la UNAM, Raúl Dalí Cruz Morales, quien criticó que la transición energética se enfoque únicamente en reemplazar autos privados por versiones eléctricas.
"Mover una sola persona en un vehículo de más de una tonelada representa un enorme desperdicio energético", sostuvo.
Los especialistas plantearon que el futuro de la movilidad debe apostar por sistemas colectivos y de alta capacidad como metro, trolebuses y corredores eléctricos, apoyados por inteligencia artificial, análisis masivo de datos y monitoreo en tiempo real.
La investigadora de la UACM, Gloria Londoño Mejía, explicó que el debate ya entró en la era del llamado "Transporte 5.0", donde convergen infraestructura digital, energías limpias y sistemas inteligentes capaces de optimizar rutas, reducir tiempos de traslado y mejorar la seguridad vial.
Sin embargo, advirtió que el verdadero reto será cambiar la forma en que las ciudades crecen y cómo las personas se mueven dentro de ellas.
Los especialistas coincidieron en que, si no se replantea de fondo la movilidad urbana, las ciudades enfrentarán mayores niveles de contaminación, congestión y deterioro en la calidad de vida durante las próximas décadas.