Museo Histórico de la Sierra Gorda, 30 años de consolidar la cultura | Querétaro

Museo Histórico de la Sierra Gorda, 30 años de consolidar la cultura

“Aquí no hay horario, hay compromiso”. Junípero Cabrera, director

Museo Histórico de la Sierra Gorda, 30 años de consolidar la cultura

Museo Histórico de la Sierra Gorda, 30 años de consolidar la cultura Foto: Demian Chávez

Municipios 10/08/2021 10:10 Demian Chávez Actualizada 10:14

El Museo Histórico de la Sierra Gorda se encuentra de fiesta porque cumple 30 años. A punto está el festejo y la última semana ha sido de trabajo arduo. A una horas de la fiesta en donde se inaugurará la Fonoteca Regional “Reynaldo Mota” se trabaja a ritmo de abeja.

El director del Museo Histórico, Junípero Cabrera, toma una pausa para atender de muy buena manera a los periodistas curiosos. Respira y sonrie mientras el resto de los compañeros no pausan. Cabrera indica que en 30 años se ha consolidado un proyecto regional. “El museo más allá de su síntesis museológica se ha constituido en un espacio de promoción y difusión de la cultura a nivel regional. Y no solamente en Querétaro, estamos hablando de los estados que conforman este macizo de la Sierra Madre Oriental. Es un trabajo muy intenso no solamente es el trabajo del museo sino de otras personas que se han constituido en una red de promotores que permiten que la acción cultural suceda en toda la Sierra Gorda”.

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¿Cómo han recibido las nuevas generaciones al museo?

Es un proceso muy complejo, yo recuerdo que el primer director del museo, que fue el arquitecto Chema Herrera, andaba en el jardín buscando a ver quién asistía a las actividades del museo, a nosotros nos tocó también parte de eso. Tratar de romper con ese mito, la gente piensa que es sacralizado, que solamente cierto público tiene hacer acá acceso. Este trabajo fue evolucionando a partir de la difusión y de convocar a las personas para que vinieran. Ahora le decimos -dejé ahí-, porque las personas se apropiaron del espacio. Muestra de ello es el festival que tenemos de Santiago que cumple 22 años y que tiene un alto sentido de pertenencia, las personas  son parte de la organización, y así como el festival otras actividades comunitarias, en donde el museo es solamente un acompañante del proceso. Este proceso de 30 años ha permitido formar públicos así como una comunidad comprometida con su espacio y que ha dejado mucho en ese sentido.

Este museo se encuentra en uno de las edificaciones más antiguas de la cabecera municipal de Jalpan. Fue edificado en 1576 en plena época del virreinato, siendo su primera función como un fuerte para después convertirse en cárcel. Ya en el siglo XX el  9 de agosto de 1991 fue inaugurado como recinto cultural.

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El museo constitye su eje temático desde la prehistoria hasta las primeras penetraciones evangelizadores, la llegada de Fray Junípero Serra, la constitución de las misiones como un proyecto de desarrollo comunitario, las secularización de estas y hasta un espacio que tiene que ver con el siglo XIX y hasta principios del XX; en donde se describe las primeras luchas agrarias, las luchas libertarias de la Sierra Gorda en el contexto nacional y finalmente la llegada de la carretera que abre la posibilidad de desarrollo. El museo cierra su discurso con un espacio etnográfico en homenaje a los pames. La librería tiene un importante acción de fomento a la lectura, la fonoteca y una biblioteca especializada da una suma de cerca de 250 actividades anuales en toda la región.

El staff permanente del Museo de la Sierra Gorda lo integran siete personas. Junípero Cabrera se llena el pecho de orgullo mientras menciona que “el equipo es muy pequeño pero es un excelente equipo. Aquí todo mundo hace de todo, siempre hay disponibilidad de trabajar. Aquí no hay horario hay compromiso”, concluyó.

Junípero no es el director del Museo, es el líder de un proyecto en el que le va la vida. Así, mientras dirige a sus colegas no tiene empacho de ensuciarse las manos con la compresora para aplicar una capa de color a una placa. Mientras que como hormigas unos limpian, otros enjarran los mosaicos del piso y otros aplican pintura a los muebles de la fonoteca. Todo está listo para el gran festejo.

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