El “tum, tum, tum, tum” de los tambores se escucha a varias cuadras. En el atrio del templo de La Cruz los distintos grupos de concheros ejecutan sus danzas, en honor a la Santísima Cruz de los Milagros.
Los concheros ocupan el atrio y la calle Independencia. Los queretanos y visitantes que ya han llegado a la ciudad para pasar las fiestas patrias disfrutan de las danzas de los concheros que se realizan en cada una de las festividades de mayor tradición.
Sin importar el sol, los espectadores observan a los grupos de concheros. Algunos se apropian de los lugares bajo la sombra de los árboles del atrio de La Cruz, aprovechando las jardineras que funcionan como bancas para los ciudadanos.
Para llegar hay que caminar varias cuadras, pues entrar en automóvil es imposible, pues las autoridades estatales ya cerraron las calles alrededor de la Plaza de Armas para preparar la ceremonia de El Grito de este martes por la noche.
Ahora, los concheros pueden ser apreciados de mejor manera que por la tarde del domingo, cuando la fuerte lluvia que se registró en la capital queretana empañó la procesión de los diferentes grupos de danza.
En esta ocasión, los concheros están empapados, pero de su propio sudor por el esfuerzo físico que hacen para ejecutar sus danzas bajo el sol queretano. Algunos, incluso danzan descalzos, a pesar de los adoquines que absorben todo el calor. Parecen no sentir molestias o dolor. Siguen moviéndose al son de los tambores.
Muchos de los presentes calman el calor con una lata de cerveza, que sin tratar de ocultar llevan consigo. No se trata de una lata. Se trata de toda una caja de 12 cervezas que comparten con los conocidos que se encuentran en el lugar.
Otros prefieren comer algo. Para ello están los puestos de comida y antojitos que se instalan en Independencia, así como en Manuel Acuña. No son los únicos en ganar con la fiesta. Muchos de los locales comerciales ubicados cerca del templo de La Cruz también reciben visitantes y ven aumentadas sus ventas.
Muchos vecinos también aprovechan para ganar algo de dinero. Salen a la calle a vender algún producto, principalmente alimentos, algo que por lo regular siempre se vende bien en todas las fiestas que se llevan a cabo en la ciudad.
Otros más abren estacionamientos temporales u ofrecen baños públicos “limpios” para aquellos que tras largo tiempo en la calle necesitan de este servicio.
La tarde avanza y la vibración de los tambores se siente en el tórax que actúa como una caja de resonancia, invadiendo el cuerpo y haciendo que muchos de los presentes se contagien de las ganas de danzar.
Entre los asistentes se ven algunos uniformes escolares. Son jóvenes que tras acudir a clases el lunes visitan La Cruz para ver a los concheros y unirse a la fiesta.
Para muchos es raro ver uniformes escolares, pues en muchos planteles educativos se dio el día, para alargar el puente de la Independencia.
Las personas se mueven de un lado a otro, buscando el mejor ángulo para ver a los danzantes, y para tomar fotografías o grabar videos que serán compartidos en redes sociales.
Otros aprovechan para tomarse fotografías con tres “danzantes” que visten de negro y llevan máscaras de cráneos. “Esos no parecen danzantes. Parecen luchadores”, dice un niño a su madre, quien suelta una carcajada ante el comentario del menor.
Los tres “danzantes” cobran una cooperación voluntaria por las fotografías que se toman algunas personas con ellos. Algo similar ocurrió el domingo durante la procesión de concheros, cuando aparecieron diferentes personas disfrazadas una de gorila, otra de una especie de bestia y otro más de Mario, del videojuego Super Mario Bros. Algo que desagradó a muchos queretanos que vieron como una invasión a la tradicional fiesta, pues lo vieron como contaminación de la tradición, al presentar personajes extranjeros que nada tienen que ver con la cultura queretana.
En el atrio del templo, asimismo, está ya instalado el castillo de pirotecnia que fue encendido en la noche. Durante el día está rodeado de cinta de seguridad, para que nadie esté a menos de cinco metros de la estructura.
Por la tarde, el obispo de la Diócesis de Querétaro, Fidencio López Plaza, oficia una misa solemne en La Cruz, que congrega a cientos de feligreses que llenaron el templo y que acuden a las fiestas, pese a la amenaza de la lluvia.
En estas fiestas es común observar a muchos turistas extranjeros que observan con admiración las danzas y a los grupos de concheros, que con sus grandes penachos, caracoles en los pies y sus ropas finamente elaboradas, preservan viva una tradición ancestral. No dejan de tomar fotos y observan con atención.
Los grupos de danza se reemplazan, para que las danzas no se detengan durante todo el día, hasta entrada la noche, justo antes del castillo.
Las celebraciones de la Santa Cruz de los Milagros continuarán hasta hoy, con la recepción de penitentes y visita al camarín de la Santa Cruz, la misa de las ánimas de los concheros y acción de gracias, la corona dolorosa y la misa de la Virgen de Dolores.
Cabe recordar que del 12 al 15 de septiembre, en el templo de la Santa Cruz de los Milagros se celebra su fiesta anual, con diversas actividades, entre las que destaca la procesión de las 23 mesas de danzantes concheros y conquistas. Es una de las tradiciones más coloridas y antiguas de la ciudad, llenando el Centro Histórico de música, fe y danzas tradicionales.
La fiesta de la Santísima Cruz de los Milagros en Querétaro conmemora la fundación de la ciudad en 1531 y la legendaria aparición de una cruz luminosa en el cielo, detalló el Patronato de las Fiestas del Estado de Querétaro.
En festejo, cada año se realiza la velación, la cual comienza la noche del 12 de septiembre con cantos, rezos y danzas que duran hasta el amanecer.
También miles de danzantes con penachos, mandolinas hechas con caparazón de armadillo y cascabeles llegan para recordar la batalla a través de la música y el baile.
El día 13 de septiembre por la tarde se realizan las procesiones, con grupos que recorren las calles del Centro Histórico rumbo al templo entre sahumerios de copal y ofrendas.
El 14 de septiembre es el día principal de la festividad con celebraciones religiosas y ofrendas. Mientras que el 15 de septiembre es la fecha del cierre de la festividad, con las danzas principales y ceremonias de penitencia.
Desde la primera noche de la velación, la plaza del templo de La Cruz y sus alrededores se transforman en una gran verbena popular.
El Patronato de las Fiestas del Estado señala que desde la aparición de la Santa Cruz en el Cerro del Sangremal, nació una devoción que ha perdurado a lo largo de los siglos y que hoy sigue viva en el corazón de Querétaro.