Metrópoli

Caminan con fe y devoción por vía 57

Caminan con fe y devoción por vía 57
14/07/2013 |23:26
Redacción Querétaro
Pendiente este autorVer perfil

A las cinco horas de ayer domingo, 15 mil peregrinos varones salieron de la ciudad de Querétaro rumbo a la Basílica de Guadalupe en el Distrito Federal, el recorrido lo realizaron sobre la carretera 57.

Fue a las cuatro de la mañana de ese día cuando los feligreses se dieron cita en el Templo de La Congregación —en el centro de la capital queretana— para escuchar la misa del Buen Viaje celebrada por el presbítero —líder espiritual de la 123 Peregrinación a Pie de la Diócesis de Querétaro al Tepeyac— Javier Bocanegra Morales.

En la pronunciación de la santa misa frente a los peregrinos también estuvo presente el obispo queretano, Faustino Armendáriz Jiménez, quien ofreció a los presentes la hostia, que en la religión católica significa la sangre y cuerpo de Cristo. Asimismo, acompañó a los caminantes en su andar.

En un primer momento, el templo religioso La Congregación reunió a 2 mil peregrinos, no obstante, al llegar al sitio (La Noria) en el que se realizó el primer descanso, este contingente ya alcanzaba las 15 mil personas, informó el obispo Armendáriz Jiménez.

En La Noria, justo a las ocho de la mañana, Faustino Armendáriz rindió la misa dominical, ya frente a las 15 mil personas que a lo largo de seis kilómetros desde el municipio capitalino se fueron sumando hasta engrosar el contingente.

En la santa misa se dirigió a los caminantes al decir que “el encuentro con María en el Tepeyac nos lleva al encuentro con Jesucristo; lo hacemos iluminando nuestro caminar, que nos hace vivir, en concreto a cumplir el mandamiento del amor a uno mismo y al prójimo”, catequizó el obispo de Querétaro.

Este día se reunieron en la columna de los hombres los peregrinos provenientes de Guanajuato, el municipio de Querétaro y El Marqués.

En otro tema y en el marco de los informes de los ayuntamientos de la entidad y gobierno del estado, Armendáriz Jiménez externó que el pueblo es el encargado de calificar el desempeño de los gobernantes, quienes, señaló, no deben olvidar que fueron elegidos democráticamente, y que su trabajo se debe a la comunidad.

“Yo creo que nuestro pueblo es el mejor termómetro para calificar a un líder que ha sido puesto y elegido democráticamente por la comunidad; espero que los informes sean objetivos y que muestren la realidad de las acciones”, aseveró el obispo de la Diócesis de Querétaro.

Además, invitó a todos los representantes de puestos populares a que en sus informes de gobierno los datos que compartan sean reales y reflejen las acciones que en estos nueve meses se han realizado.

Para concluir, Faustino Armendáriz indicó que el gran desafío de los gobiernos es la educación, “en la medida en que se abran espacios educativos, y motivación para educar a nuestros niños. Con esto vamos a tener una juventud con más conciencia con sus deberes cívicos y, también, de sus deberes religiosos”.