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Gobernadores, entre mimos y “chanclazos”

Gobernadores, entre mimos y “chanclazos”
10/05/2016 |01:05
Redacción Querétaro
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La fortaleza que tiene que demostrar un gobernador no es sencilla de aparentar. Presiones, actos de corrupción, delincuencia y la oposición son cosas que un gobernante enfrenta día a día. Unos dirigen zonas en el norte de la República Mexicana, otros en el centro y sur. Pero si hay algo que tienen en común, es que su madre es la razón de su trabajo.

“Ella significa todo para mí”, dice Francisco Domínguez Servién, gobernador de Querétaro. “A María Elena Servién Chavarría le debo todo. Mi pasado, mi presente y mi futuro”.

El panista Domínguez Servién acepta que cuando alguien se portaba mal, las chanclas de su casa volaban. “Algunas veces le atinaba y otras, por fortuna, no”.

La mayoría de los mandatarios estatales cuentan recuerdos dulces de su infancia. Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, gobernador de Nuevo León, narra que cuando era niño, su madre le hizo un juguete con caña de maíz, hojas de maíz y con palitos. “Mi mamá, Basilisa Calderón, buscaba mi felicidad y la de mis hermanos, pero se preocupaba cuando nosotros no podíamos tener lo que otros niños sí. Aún así, siempre supo darnos lo que más necesitábamos”.

EL UNIVERSAL hizo el ejercicio de conversar con gobernadores acerca de sus madres pero sólo 12 aceptaron.

Rolando Zapata, de Yucatán, recuerda que Ofelia Bello Paredes, la mujer que le dio la vida, se enfocó mucho en su formación académica y en los valores. “Ella me enseñó la práctica de la declamación, disciplina en la que gané primer lugar en un concurso realizado en la Secundaria Federal número 1”.

“Mi señora madre me ayudaba a escribir las letras y después cuando caminábamos por las calles iba leyendo todos los anuncios que veíamos”, platica Graco Ramírez Abreu, sobre la señora Elía Abreu García.

“Mi mamá, consumidora de poesía, me compró el libro El declamador sin maestro de cuyo contenido recuerdo el extracto ‘mi canto madrecita del alma ya pa que lo quero…’. Más adelante leía el periódico que llegaba a mi casa y así aumentó mi afición por la lectura, la cual creció con los libros que me regalaron mis tíos, entre ellos los clásicos griegos, una colección de la época del escritor José Vasconcelos”, se emociona el perredista.

El gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez Márquez, recuerda la vez que le rompió el corazón a su mamá. “Yo estuve estudiando nueve años en el seminario. Para mí era una decisión trascendente el seguir en la teología y ordenarme sacerdote o dejar el seminario. Cuando le di la noticia a mi mamá, le dije ‘ya no voy a continuar en el seminario, no es mi vocación, ya he hablado con el rector del seminario, con los padres formadores’”. Continúa: “Le dio mucha tristeza, ella quería tener un hijo sacerdote, era su gran ilusión”.

El cariño de una madre es lo que más recuerda uno de su niñez. En el caso de Juan Manuel Carreras López, gobernante del estado de San Luis Potosí, tiene muy presente en la memoria la vez que se lastimó una pierna por jugar futbol y tuvo que reposar 15 días, su mamá, Oralia López de Carreras, cuidaba de él y le compraba libros que le interesaban leer. El priísta recuerda que leía casi uno diario, por lo que un día su madre le dijo, en broma, que si no podía leer más lento para que le diera tiempo de alcanzar a comprarle el próximo.

Algo que distingue a las madres es la mano dura para que sus hijos se comporten de manera adecuada. “Mi mamá, Eva Valdez viuda de López, como toda mujer forjada en la dura vida de rancho, tenía una temida mano izquierda que ponía orden entre la mayoría de sus numerosos pequeños. Por fortuna, nunca probé lo que ella llamaba ‘tu chocolate caliente’”, cuenta el perredista Mario López Valdez, mandatario de Sinaloa.

“A mí siempre me han llamado ‘Nacho’”, platica a EL UNIVERSAL el gobernador de Colima, Ignacio Peralta. “Todos mis familiares y mis amigos me dicen así. Cuando alguien me dice Ignacio, recuerdo mucho a mi madre, que en paz descanse, pues si bien ella también me llamaba ‘Nacho’, cuando se enojaba conmigo me decía: ¡Ignacio!. Al escuchar ‘Ignacio’ de mi madre, sabía que se venía una regañada. La extraño y la recuerdo con mucho amor”, rememora con nostalgia el priísta.

Jorge Herrera Caldera, gobernador de Durango, platica que dos o tres veces le llegaron a estirar las patillas, “y mire cómo las traigo”, recuerda el mandatario.

El mandatario duranguense cuenta que la relación con su madre, la señora Ernestina Caldera de Herrera, es muy especial ya que siempre la tiene con él. “Es algo que gradezco a ‘Tere’, mi esposa”, dice. La madre del gobernador tiene 90 años, y según Herrera Caldera, ella misma acepta que es su hijo consentido.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México existen casi siete millones de hogares liderados por una mujer. Cuando Manuel Velasco Coello, gobernador de Chiapas, tenía 7 años de edad, falleció su padre. Entonces su madre Leticia Coello Garrido tomó el doble papel para sacarlos adelante con su hermana Fernanda.

El mandatario de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes, quedó huérfano desde los seis años, ya que sus padres fallecieron en un accidente automovilístico. Él es el menor de siete hermanos. Por tanto, el mandatario ha visto a su hermana Lucía Alonso como una madre, quien ha estado a su lado en sus diferentes cargos públicos.

Durante el sexenio, Lucía estuvo al frente del Sistema Estatal del Desarrollo Integral de la Familia (Sedif), hasta apenas hace unas semanas atrás que dejó dicho cargo para contender por una diputación local por el PRI.

Al quedar sin su madre a muy corta edad, guarda recuerdos de una familia muy unida y feliz.

Claudia Pavlovich tiene marcada una frase de su madre, Alicia Arellano Tapia una de las dos primeras mujeres en llegar al Senado de la República en 1964. “Los puestos van y vienen, y tu nombre perdura toda la vida”.

La gobernadora de Sonora recuerda que de chiquita le gustaba escuchar los discursos de su mamá y cada vez que la acompañaba a un evento le jalaba la falda. Con informacion de Francisco Flores, Xóchitl Álvarez, Justio Miranda, Raúl Torres, Amalia Escobar, Yazmín Rodríguez, David Carrizales, Javier Cabrera, Irma Mejía y Fredy Martín Pérez

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