Murales exaltan cultura

Metrópoli 06/09/2013 01:20 Actualizada 13:00

Artistas de Puerto Rico, Perú, Argentina, Suecia, Canadá, Japón, Michoacán, DF, y Querétaro participaron en la creación de 16 murales en los barrios cercanos al Centro Histórico de Querétaro, como parte de las actividades del Festival de Cultura Urbana y Arte Emergente Board Dripper 2013.

Kenta Torii, originario de Hiroshima, Japón, creó un mural en el barrio de San Francisquito mezclando símbolos de la cultura japonesa con una de las tradiciones más antiguas de Querétaro: la danza de los Concheros y el festejo a la Santa Cruz.

“Me pidieron que pintara sobre la cultura de Querétaro y cuando llegué, vi y platiqué con la gente de aquí, me dijeron cuál es la cultura y el motivo más fuerte y de ahí construí una imagen que tiene que ver con la historia de este barrio”, explicó Torii a EL UNIVERSAL Querétaro.

Desde niño Kenta dibujaba pero a los 17 años empezó a trabajar formalmente en el arte. En 2005 llegó al Distrito Federal a radicar, y desde entonces la pintura le ha servido para conocer las tradiciones de este país.

“Yo soy japonés pero vivo en el DF, y estoy buscando qué significado tiene para mí vivir en México a través de pintar; me gusta la comida, la cultura, todo, y a través del arte quiero buscar qué significado tiene mi vida en México, y me dio gusto darme una oportunidad de pintar sobre la cultura mexicana y mi cultura”, añadió el joven de 29 años.

San Roque, San Francisquito, El Porvenir, colonia La Piedad, Prados y Las Rosas, son otros de las barrios donde los artistas crearon sus murales con el tema principal “El barrio”.

Los artistas participantes fueron: Jufe, Celso y Alexis Díaz, de Puerto Rico; Kenta Torii, de Japón; Jade, de Perú; Dano, de Suecia; Jaz, de Argentina; Louis-David y Patrick, de Québec, Canadá; Spike, de Michoacán; Sego y Osley, del DF; y de Querétaro, Tania Quezada, Silomi, Nobs, Blue, Calexico Ramírez, Terror, Goal y Fres.

Los permisos para pintar los murales se hicieron directamente con los dueños de las bardas, “fue un trabajo de campo (...), puerta por puerta, recibimos muchas negativas pero las personas que decidieron formar parte del festival han sido bastante empáticas; nosotros creemos que el arte sí tiene una función, aparte del lado estético, tiene la función de comunicar”, explicó Irene Gutiérrez, organizadora y fundadora del Board Dripper.