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Fray Junípero Serra, vía muy accidentada

Metrópoli 03/06/2013 00:06 Actualizada 08:26

El anillo Fray Junípero Serra es una de las vialidades más importantes de la ciudad, que tiene como objetivo desahogar la carga vehicular tanto en avenida 5 de Febrero como el bulevar Bernardo Quintana, dos de las vías que mayor afluencia registran en la zona metropolitana.

Sin embargo, con el paso del tiempo, el Fray Junípero Serra —que conecta el tramo central de Bernardo Quintana (BBQ) con Juriquilla, a través de 20 kilómetros— también ha aumentado su carga vehicular, por lo que es cada vez más frecuente encontrarse con reportes de accidentes viales que involucran autos particulares o de carga.

Datos proporcionados por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) revelan que, en lo que va del año, la Dirección de Policía Estatal ha tomado conocimiento de 57 accidentes viales, en los que se han visto involucrados cualquier tipo de transporte.

Esta vía cuenta con curvas peligrosas, pendientes y tramos que son recorridos usualmente por velocidades que sobrepasan el límite marcado en el reglamento de tránsito, de 80 kilómetros por hora.

Del total de percances, la dependencia dio cuenta de una persona muerta y decenas de lesionados en colisiones cuyas causas son, principalmente, falta de precaución al volante y exceso de velocidad, así como la ingesta de alcohol.

Sin embargo, la alta siniestralidad de esta vía, colocada como la cuarta con mayor índice en el listado de la SSC, apenas por debajo del BBQ, 5 de Febrero y Paseo Constituyentes, podría tener su fundamente en otras circunstancias.

Para el doctor Saúl Antonio Obregón Biosca, coordinador del programa División de Investigación y Posgrado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), el tema tiene que ver con una responsabilidad y cultura vial, carente en los conductores queretanos.

“La siniestralidad en el Fray Junípero Serra es por las altas velocidades de los vehículos, debido a que el tránsito promedio diario de esta arteria no es tan alto. Por eso los vehículos la utilizan a alta velocidad por la misma fluidez, con velocidades hasta 30% o 40% más altas de lo recomendado y eso pues obviamente induce a que se incremente la siniestralidad”.

Obregón Biosca consideró que la infraestructura es adecuada y reiteró que la irresponsabilidad de los usuarios de esta vía es la principal protagonista de los hechos de tránsito que ahí se reportan, al desconocer, dijo, el significado de las advertencias gráficas que se utilizan a lo largo del anillo vial.

Sin embargo, para Marco Luis Dorado Pineda, Manuel Ignacio Parra Medina y José Manuel Chávez, estudiantes de la maestría en Vías Terrestres de la UAQ, que han participado con gobierno del estado y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en diversos proyectos, falta de señalética y tipo de infraestructura, podrían ser importantes contribuciones al aumento de accidentes.

José Manuel Chávez consideró que la arteria cuenta con tramos y pendientes que son sumamente peligrosas, sin embargo, explicó que esto se debe a que el hecho de haber sido construido después de muchos fraccionamientos y demás inmuebles, obligó a las instancias encargadas a construir el anillo vial por “el camino disponible”, evadiendo un sinfín de propiedades, lo que obligó a edificar tal cual.

“Lo que pasa es que la mancha urbana está extendida ya por todas partes desde hace muchos años, entonces cuando se crea el proyecto del Junípero Serra. Se encontraron con que hay que librar terrenos, fraccionamientos, y al mismo tiempo conectarlos con la vía, entonces no había otro modo de construir este libramiento para que fuera más efectivo, era así o dejar desconectadas todas estas propiedades”, indicó el especialista.

Marco Luis y Manuel Ignacio agregaron que se suma la falta de señalética en algunas zonas, donde debería indicarse la necesidad de reducir la velocidad o frenar con motor, acciones con las que se podría tomar de mejor manera una curva sin que el vehículo pierda estabilidad.

Los estudiantes apoyaron el planteamiento de Saúl Antonio Obregón, al indicar que a estas causas hay que sumar la falta de cultura vial, pues dijeron, en una tesis creada por uno de sus compañeros se revela la falta de conocimiento por un alto porcentaje de conductores, sobre el significado de varios señalamientos que podrían alertarlos sobre, básicamente, extremar precauciones para evitar un siniestro.

“En este documento que comento, es increíble ver que la gente no sepa para qué son las líneas que están marcadas en el pavimento en algunas partes o qué significa un coche sobre una rampa que apunta hacia abajo. Son cosas que van más allá de una responsabilidad de alguien que no sea el propio conductor”, coincidieron los estudiantes de la maestría.

Con el aumento del aforo vehicular en esta vía, consideraron, quizá se le deba someter a cambios en infraestructura que obliguen a los conductores a reducir la velocidad para evitar accidentes.

“Existen en otros países, carreteras en las que de manera estratégica y bien pensada, son colocados obstáculos que obligan a zigzaguear o bajar la velocidad, ese es tal vez el futuro de libramientos como el Junípero”, concluyeron los especialistas.