“Esta noche todos tenemos 17 años”, fue la afirmación que Fey hizo sobre el escenario y al parecer no se equivocó, porque en las butacas de la Arena Ciudad de México la gente cantaba y replicaba las coreografías de las canciones que la hicieron una super estrella en la década de los 90.

Una noche de viernes, de tráfico, lluvia torrencial y granizo, fue la prueba de fidelidad para los fans de Fey, quiénes sin importar que debieran sortear calles inundadas y llegar empapados a la Arena Ciudad de México, llegaron a la cita con la cantante que la noche de este viernes presentó su Tour Desnuda.

Faltaban 10 minutos para las 22 horas, 50 minutos después de la hora marcada para el inicio del concierto y con un recinto a medio llenar, el espectáculo dio inicio. Cinco pantallas gigantes que proyectaban imágenes de la Fey actual, sexy y atrevida, fue la señal de que el viaje musical iba a comenzar.

Las notas de Comiéndome tus besos comenzaron a sonar y Fey apareció en el escenario, entre humo y telas vaporosas acompañada de ocho bailarines y vestida de plateado, en ese instante el público olvidó las dificultades para llegar y comenzaron a disfrutar.

Entonces el primer cambio de vestuario, de una docena que hizo, se dio y en cuestión de segundos Fey volvió al escenario con un sexy conjunto que recuerda a la lencería bandage, para interpretar Provócame.

Después de esto él tiempo retrocedió cuando Fey llevó al público a mitad de la década de los 90, cuando se convirtió en una estrella brillante para la juventud; a través del tema Díselo con flores.

“¿Cómo se los puedo decir? Con flores, con besos, los amo profundamente desde hace 23 años, porque todos tenemos 17 años todavía. Esta es su fiesta, evoquen la época que quieran que esto es para ustedes”.

Me enamoro de ti, Barco a Venus, Sé lo que vendrá, Cielo Líquido y Gatos en el balcón, fueron los temas que siguieron. De pronto comenzó a darse movimiento en la pista de la Arena y las personas comenzaron a concentrarse en la zona posterior de esta área, contrario al espectacular escenario donde Fey actuaba.

Un entarimado cuyo piso proyectaba figuras de mariposas, lunas y naturaleza, era el nuevo escenario de Fey, sencillo y lejos de los lásers, luces robóticas y gráficos del escenario principal. Ahí un cuarteto de cuerdas ya esperaba a la cantante, para musicalizar el momento romántico de la noche, el cual se arruinó un poco por fallas en el sonido. Aún así los temas Canela, Subidón, Desmargaritando el corazón, Me cuesta tanto olvidarte y Ni tú ni nadie conquistaron a los presentes.

Cuando en las cinco pantallas apareció un audiovisual de Fey partiendo naranjas, de inmediato el público sabía lo que venía. “Tú mi complemento, mi media naranja, yo te quiero sin cruzar palabra, si esto no es un sueño, eres mi otra mitad”, fue el estribillo que fue cantado con todo y coreografía por 12 mil personas aproximadamente.

Así entre recuerdos y una Fey dueña del escenario, la noche transcurrió hasta pasadas las 23:30 horas, cuando el pañuelo en la muñeca y la sudadera con una franja en las mangas apareció, justo como muchas jóvenes en los 90 vestían gracias a Fey. Azúcar amargo, La noche se mueve y Muévelo, fueron el final de este viaje hacia una década que está más actual que nunca.

arq

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