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Flautista demanda a la Sinfónica de Boston por discriminación de género

La flautista principal de la Orquesta Sinfónica de Boston, Elizabeth Rowe, aseguró que su retribución es menor a la de los principales músicos de oboe, viola, trompeta, timbales y tromba, quienes son todos hombres

Rowe solicitó un juicio con jurado para recuperar más de 200 mil dólares. Foto: www.bso.org
07/07/2018 |12:18
Redacción Querétaro
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La flautista principal de la Orquesta Sinfónica de Boston (BSO) presentó una demanda por cobrar menos que sus pares masculinos, y remarcó una constante discriminación hacia el género en el ambiente de la música clásica.

Elizabeth Rowe, que ocupa esa prestigiosa posición desde 2004, aseguró que su retribución es menor a la de los principales músicos de oboe, viola, trompeta, timbales y tromba, quienes son todos hombres.

En una denuncia presentada esta semana en la corte de Massachusetts, Rowe solicitó un juicio con jurado para recuperar más de 200 mil dólares, en lo que ella considera salarios impagos por parte de la reconocida orquesta.

"La BSO deliberadamente discriminó en la retribución, basándose en un criterio contaminado que, es sabido, existe en el ámbito de las orquestas", dice la demanda. La orquesta no ha hecho comentarios al respecto.

 

La denuncia, que surge en un momento en el que la desigualdad de género gana protagonismo en el ambiente cultural y en otros, está basada en una ley del estado de Massachusetts que data de 2016, y es considerada una de las más agresivas en Estados Unidos contra la brecha salarial de género.

La normativa impide a los empleadores solicitar a los candidatos su historial de salarios, para evitar que esa información perpetúe la menor paga a las mujeres.

La demanda contrasta el caso de Rowe con el de John Ferrillo, principal oboísta de las BSO. Ferrillo percibe un 200% más que su salario anterior en la Orquesta de la Ópera Metropolitana de Nueva York. En cambio, la compensación de la flautista -en una posición comparable- es sólo 154% mayor en relación a la base.

Según el testimonio de Rowe, la BSO es consciente de la discriminación al género femenino en el área.Tal es así que en 1952, cuando las orquestas eran casi en su totalidad masculinas, se implementó un sistema de "audiciones ciegas", en las que una cortina separaba al candidato de los seleccionadores.