El cannabis, la planta que mueve a Ámsterdam

En esta ciudad holandesa hay un museo que detalla cada aspecto de este arbusto deseado y prohibido
El cannabis, la planta que mueve a Ámsterdam
Foto: Perla Sánchez
08/09/2019
06:52
Perla Sánchez
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Ámsterdam, Holanda

El cannabis, también conocido como cáñamo o marihuana desde hace muchos años, es una las razones para que las personas se sienten atraídas en conocer Ámsterdam, ciudad en donde se encuentra el Museum Cannabis, el cual es un museo que expone todo sobre esta planta.

La galería se encuentra en el corazón del centro de la capital holandesa, y es el lugar perfecto para informarse a fondo sobre datos sorprendentes de los usos de esta planta, y cómo estos han sido utilizados durante el paso de los años para asuntos medicinales, religiosos y culturales.

El museo dispone de una exposición permanente y una gran cantidad de información sobre las plantas de marihuana y sus diferentes usos en la historia, se utilizan diferentes medios de información como cortometrajes, fotografías, diapositivas y carteles que van describiendo un uso insospechado. Por ejemplo: la marihuana se usa en la industria automotriz, cosmética, alimentaria y de diseño de moda.

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La marihuana, en todos los continentes, dice la información en este museo ha sido parte de la civilización. Desde antiguos rituales chamanísticos hasta medicina contemporánea.

Esta planta comenzó a llegar a Ámsterdam gracias a la construcción naval del siglo XVII, y hasta el día de hoy alimenta a los numerosos “coffee shops” que tienen el permiso de venderla libremente. No existe un vegetal conocida por la humanidad que sea tan misteriosa como lo es el cannabis.

Se pueden observar diferentes objetos, pinturas, cuerdas de cáñamo que en la historia fueron creadas por marineros que descubrieron la resistencia del tejido de la planta, y que en la actualidad se emplea en la fabricación de ropa, coberturas internas de autos y en algunas zonas comienzan a crear ladrillos para la construcción de casas.

Los holandeses siempre se han caracterizado por desarrollar proyectos sustentables y aprovechan las bondades del cannabis en todo su esplendor.

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Visita guiada

El museo consta de tres áreas. Una se centra en la venta de artículos y productos sin el componente THC, que sería la sustancia que buscan los verdaderos consumidores de la planta.

En la segunda aérea hay un jardín de cannabis, con la temperatura y aire correspondiente para que se desarrolle, y un microscopio para que los consumidores puedan ver la cantidad de vellosidad del cáñamo, y componentes que descifran si la planta es hembra o macho. “La naturaleza es sabia, el macho no pega”. Los visitantes aprovechan el momento para conocer lo que consumen a micro detalle.

La legalización

Las drogas recreativas son ilegales en Holanda y existe una política oficial de tolerancia que surgió en 1976 en la cual el parlamento holandés “descriminalizó” la posesión de menos de cinco gramos de cannabis.

En casi 300 establecimientos llamados “coffee shops” se puede vender un menú de productos de cannabis y encenderlos en plena vista al interior o exterior del lugar. Son cafeterías llenas de gente que le dan a Ámsterdam un aroma inconfundible.

En algunas tiendas puedes encontrar semillas, jabones, aceites para uso médico. Pero es ilegal la producción de la planta. Desde el 2008, todas las drogas no médicas son ilegales. Pero hay dos categorías: el cannabis y otros tipos de hongos recreativos que son ilegales pero tolerados.

El turismo de la mota

El turismo de marihuana es controversial. Esta despenalizada la venta, pero nadie sabe de dónde llega la droga. La derrama económica que generan las actividades comúnmente prohibidas en otros países las disfruta una ciudad con aparente libertad pero que vive sus graves consecuencias.

No son los holandeses quienes fuman, está comprobado que 90% de los clientes que fuman en Ámsterdam son extranjeros.

También es importante saber que en la gran mayoría de “coffee shops” no sirven bebidas alcohólicas, tampoco es común encontrar que vendan comida, tal vez alguna botana. Los “coffee shops” están autorizados a vender cinco gramos por persona, no más que el límite que se puede transportar por la calle.

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El Museo del Cannabis recibe a más de dos millones de visitantes al año. En la actualidad recibe cerca de 100 mil visitantes provenientes de todas partes del mundo al año, y es uno de los museos más extraños de la ciudad.

Ámsterdam es el lugar donde puedes hacer lo que está prohibido en otros sitios. Y también parte de esos millones que viajan a Holanda aprovechan la gran vida artística y cultural holandesa, compuesta de museos, tulipanes, molinos, viajes por el canal y sus famosas bicicletas.

 

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