ATLANTA.— Que el tiempo haya pasado, no significa que los recuerdos se hayan borrado de la mente de Leo Beenhakker. Ahora que el destino lo volvió a cruzar con México, el actual director de selecciones nacionales de Trinidad y Tobago, asegura que el duelo en la Copa de Oro será ante “viejos amigos”.
“Me alegra mucho poder saludar al Chepo [director técnico del Tri]. Es un orgullo poder saludar a unos viejos amigos, pero nada más”, dijo el que fuera técnico del América y el Guadalajara en la década de los 90.
Lo que ha perdido Beenhakker es el contacto con el futbol mexicano. Cuando se le pregunta del América, del Guadalajara o de Cuauhtémoc Blanco, el asesor de los trinitarios no profundiza. Prefiere enfocarse en su nueva labor, porque dice que haberse ido a vivir al viejo continente en años recientes le impidió enterarse de la actualidad del futbol mexicano.
“Yo vengo de Europa, en los últimos años no he tenido contacto con ellos. Lógicamente me alegra mucho poder saludar al Chepo, hasta ahí”, expresa.
En cambio, promete que hará un examen minucioso para conocer las fortalezas y debilidades del Tricolor, junto con el técnico de los Socca Warriors, Stephen Hart. El objetivo de los trinitarios es buscar una sorpresa ante el Tricolor, que parte como amplio favorito para instalarse en las semifinales del certamen de Concacaf.