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REVELA “ARCHIE”AMENAZA DE MUERTE

Deportes 16/11/2012 05:56 Actualizada 05:56

Demanda justicia. Son casi 14 meses desde que el boxeador Ulises Archie Solís fue presuntamente agredido por Saúl Canelo Álvarez en la ciudad de Guadalajara. Tiempo en que el ex campeón mundial minimosca ha buscado se aplique la justicia en contra del campeón superwelter del Consejo Mundial de Boxeo.

Ahora aparece un nuevo “Álvarez” con problemas legales. Se trata de Víctor El Paletas Álvarez, hermano de El Canelo, a quien la Procuraduría de Justicia de Jalisco le emitió ayer una orden de presentación por su presunta participación en el homicidio de un joven de 19 años. Este acontecimiento, señala Solís, es un punto a su favor en su señalamiento de que la familia de su agresor “tiene antecedentes conflictivos”. “Ahora, la gente que dudaba de mí, me tendrá que dar la razón”, resalta.

En entrevista exclusiva con EL UNIVERSAL, El Archie revela las presuntas amenazas de muerte que ha sufrido, los antecedentes agresivos que ha investigado de la familia Álvarez, la misma amenaza de muerte que denuncia recibió de parte del mismo Canelo.

El nombre de los Álvarez vuelve a salir en las noticias relacionado con una agresión. ¿La acusación de Víctor Álvarez, hermano de El Canelo, podría tomarse como un antecedente más de la familia para tomarse a favor en tu propia demanda?

Yo me di cuenta de la noticia en la mañana del miércoles. De esto te puedo decir una cosa. A raíz de que fui agredido, tras varios días de haber estado en el hospital, siguieron amenazándonos de muerte. No sólo a mí, sino a mi familia, diciendo que si no retirábamos los cargos en contra de El Canelo, nos iban a matar, que iban a asesinar a mi mamá y a mi hija, que era una bebé. Hasta nos describieron los autos de mi hermana, el mío. También describieron a mi mamá y mi hija, argumentando de que sino retirábamos los cargos, nos iban a matar.

De hecho, el día de la agresión, cuando El Canelo me pegó, llegó mi hermano, que es el que me acompañaba de mi equipo. Yo le di la espalda, mi hermano me alejó de ahí. Él mismo [Saúl Álvarez] me dijo que si me volvía a cruzar en su camino, me iba a mandar a matar y a cortar la cabeza.

Ahora, con esta nueva noticia, están saliendo a relucir muchas cosas. Nosotros nos dimos a la tarea de investigar un poco a Saúl Álvarez. Y nos dimos cuenta de que sus hermanos son problemáticos.

De este Víctor [Álvarez] nos enteramos que una muchachita de Juanacatlán ya lo había acusado una o dos veces por agresión intrafamiliar. Ella estaba casada con él. Nunca le hicieron nada, porque desaparecieron todas estas demandas. Tengo las fotos de la muchacha que nos entregaron en las que aparece toda moreteada y que se usaron para denunciar, pero que nunca trascendieron. ¿Por qué? Por la influencia que tiene Saúl Álvarez.

También nos dimos cuenta de que Álvarez ya había golpeado a otro muchacho, con las fracturas muy similares a las mías, en la mandíbula. Así nos dimos cuenta que es una persona demasiado problemática.

Un poco más atrás, también nos enteramos de que su papá también golpeó a su actual pareja. La golpeó y la corrió de su casa. Esto habla de una reiterativa acción. Una conducta antisocial que tiene la familia Álvarez, que son muy problemáticos.

La gente que dudaba de mí, ahora me va a tener que dar la razón. Nosotros siempre hemos hablado con la verdad. Simplemente clamamos justicia.

¿Entonces hay un antecedente de presunta agresión de Saúl Álvarez a otra persona?

Antes de la agresión hacia mí, Saúl Canelo Álvarez agredió a otra persona, de nombre Carlos, le ocasionó fracturas muy similares a las mías, del lado izquierdo y derecho de la mandíbula. De hecho, este muchacho se comunicó conmigo. Él también lo señala a él [como agresor] y, claro, como él [Saúl Álvarez] tiene mucha influencia, le ayudaron.

El muchacho quedó muy mal, pues no salió bien de la cirugía que le hicieron. Los ministerios públicos tampoco consignaron esa averiguación previa. Se burlaban del muchacho cuando exigía que le resarcieran el daño; [él pedía] que le ayudaran, porque no encontraba trabajo. Al final, le dieron lo que quisieron y el muchacho ya no está aquí en Jalisco. Salió del Estado por cuestiones de seguridad y por buscar un mejor bienestar en otro lado.

¿Hasta dónde vas a llegar con la acusación que le haces a El Canelo?

Llegaré hasta donde tenga que llegar. La verdad, siempre pensé que [la gente que rodea a Saúl Álvarez] eran otro tipo de personas, que aceptarían que la ‘regaron’ y así llegaríamos a un acuerdo para que esto no creciera tanto. Pensamos que ellos iban a querer negociar, pero no; siempre fueron negativas. Yo conozco a la gente que lo rodea. Yo conozco a su entrenador Chepo Reynoso y a su hijo Eddy Reynoso. Los conozco muy bien, pues trabajé con ellos alrededor de cinco o seis años. Mi carrera profesional empezó con ellos. Sé perfectamente cómo piensan. Tenemos varios amigos en común. Así que me llegaron a decir que El Canelo no me iba a pagar nada y que le hiciera como quisiera. Si todos ellos piensan así, yo voy a llegar hasta las últimas circunstancias.

Voy a pelear por mis derechos, a llegar hasta las últimas instancias y luchar por que se me haga justicias hasta donde tenga que llegar esta situación.

¿Algo más que quieras agregar?

Lo que le quiero decir a toda la gente, y a ustedes de los medios de comunicación, es que yo voy a seguir peleando, luchando hasta donde tenga que llegar, porque lo que me hicieron a mí como compañeros de profesión y como ser humano no se hace. Atentó contra mi manera más honesta de vivir, atentó contra mi integridad física y, aparte, lo que no le voy a perdonar es que se haya metido con mi familia, que la haya amenazado de muerte. A mí también me amenazó de muerte. Eso no se hace.

Somos seres humanos. No sé con qué clase de gente se esté metiendo que ya le gusto amenazar a todos. No sé si lo está protegiendo aquí el gobierno [de Jalisco], que lo más seguro es que sí, porque he pasado la problemática de que no han hecho justicia como debe de ser. A lo mejor hace todo esto porque se siente protegido por ciertos políticos que, la verdad, no debe ser así. La gente que lo protege tiene que ver la realidad.