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Una sonrisa que vale para ir a la Confederaciones de Rusia

Deportes 11/10/2015 03:03 Actualizada 03:12

Pasadena.— La gloria mexicana tuvo un paso por el sufrimiento. Hubo un momento en que los jugadores del Tri pensaron que la victoria sobre Estados Unidos, y el pase a la Copa Confederaciones, se les iría de las manos.

Sensación que se agravó con el empate 2-2 parcial en los tiempos extra que hizo Bobby Wood, lo que provocó la aparición del fantasma de los penaltis. Al final, Paul Aguilar devolvió a México la felicidad.

“Totalmente [pensamos que se podía escapar la victoria], aunque por lapsos fuimos superiores y tuvimos opciones claras”, acepta el defensa y capitán del Tricolor, Rafael Márquez.

El zaguero del Hellas Verona asegura que fue “sufrido el resultado, quizá algunos jugadores no llegamos en el mejor momento, pero se sacó el resultado”.

Oribe Peralta se mantienen en el tenor de Márquez. Resume que el juego tuvo dominio tricolor, pero los goles que aceptaron provocaron desazón en la Selección Mexicana.

El Tri se había ido dos veces en ventaja en el marcador, para poner justicia en lo que se vio en el trámite del encuentro.

“No estaba planeado que fuera tan complicado, pero por momentos sí fuimos superiores. Con mucha movilidad arriba los complicamos”, explica.

“ Lo importante es que nunca nos desesperamos. Tocamos, tocamos e hicimos los goles en los momentos justos para poder darle una alegría a nuestra gente”, añade.

El héroe se resta mérito. Más allá de ser el hombre que hizo el gol agónico del triunfo para México sobre Estados Unidos, Paul Aguilar prefiere pensar en lo colectivo.

“Me tocó la oportunidad de anotar el gol, pero lo más importante fue el trabajo del equipo. Desafortunadamente Estados Unidos es un gran equipo y nos complió mucho”, expone el lateral derecho.

Hubo un instante de duda en el americanista. De pronto, pensó en hacer con el esférico algo distinto a lo que hizo al final, resultó en el desenlace feliz para el Tri.

“Pensé en parar la pelota, pero vi a un rival muy cerca y cambié de opinión... No creí que anotara.”

Paul encuentra la dedicatoria a su logro: “se lo dedico a mi familia, a mis hijos y a la gente que siempre ha estado conmigo en los momentos más importantes como este triunfo”, expresa Aguilar.

“Es lo mejor que le puede pasar a uno”, agrega, con una sonrisa que vale ir a Rusia 2017.