Veracruz.— Más que celebración, lo de Ricardo Ferretti fue una descarga de ira, tras el gol de Rafael Sobis (63’), ese que garantizó el triunfo de los Tigres (3-1).

No es que el Veracruz asfixiara a los felinos, pero al ‘Tuca’ le molestaba el simple hecho de imaginar un ‘script’ similar al del sábado anterior, cuando el Santos Laguna le arrebató un dramático empate a dos anotaciones.

Con la nómina más cara del balompié nacional, valuada en poco más de 50 millones de dólares, los felinos regiomontanos no dejan de sufrir, aunque llevarse todo el botín del estadio Luis de la Fuente los ha colocado en el umbral de la Liguilla. Su clasificación podría oficializarse este día, con una combinación de resultados.

Adictos al masoquismo, los visitantes experimentaron tensión después del cabezazo de Rodrigo Noya (51’). Simple espejismo.

El Veracruz nunca estuvo en el partido, ni siquiera por la motivación que generó el tanto de su espigado defensa central.

Llamada de atención para un equipo que tomó la ventaja gracias a la obra de arte fabricada por André-Pierre Gignac (13’) y el gol de Jürgen Damm que firmó Javier Aquino (22’).

La gacela jarocha brilló ante sus paisanos. Desnudó a Luis Sánchez con aquel punterazo que lo dejó sin marca en el área de los Tiburones Rojos. El resto, fácil para el medallista áureo en los Juegos Olímpicos Londres 2012.

Mucho ‘punch’ para los futbolistas de Carlos Reinoso, quienes han perdido tres de sus más recientes cuatro juegos en casa.

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