Fueron cuarenta y siete minutos los que le duró la ilusión a Gallos Blancos; 47 minutos en los que vivió con el querer, pero no poder.
Y es que al inicio del segundo tiempo, Oribe Peralta se enfiló hacia la portería desde media cancha, los defensores queretanos lo dejaron pasar y el Hermoso, al entrar al área, lentamente introdujo el balón a la portería de Édgar Hernández.
Gallos llegó a Torreón con la idea de lograr una hazaña, de ganar por dos goles para así quitarse la desventaja adquirida en la ida.
Pero después de un primer tiempo desperdiciado, en donde ambos cuadros se dedicaron a especular, a medir sus fuerzas para simplemente alejarse del peligro, en el segundo llegó la última palada a la tumba queretana.
Al final, Santos fue el mejor y vapuleó al Querétaro. Un marcador global de 6-3 define todo, y no pone pretextos.
Ahora Santos Laguna jugará la semifinal en contra de León, en lo que se antoja será una serie verdaderamente espectacular.
Misión imposible
Oribe apareció y Oribe definió (47’). Como lo hace él, con calidad, con limpieza. Querétaro tenía que meter dos goles de inicio, ahora eran tres.
Mas el Gallo afiló sus espuelas y decidió comenzar a morirse peleando y no solo de miedo, como lo fue en el primer tiempo.
Ahí Luis Pérez sacó un cañonazo que mandó el balón al ángulo superior derecho, pero hasta ahí llegó Oswaldo Sánchez. El veterano portero con ambas manos desvió el balón al travesaño para que le cayera a Isaac Romo quien sólo empujó al fondo de las redes (55’).
El tercer gol del Gigante Romo en la eliminatoria
Santos recibió el golpe y por momentos estuvo sobre piernas tambaleantes, ahí Querétaro fue por un golpe que los acercara más, porque la derrota podía llegar, pero el mensaje claro del técnico Ignacio Ambriz, era que nunca dejaran de luchar.
El bombardeo sobre la portería santista inició. De la Torre disparó y el balón pasó cerca; Luis Pérez lo volvió a intentar y Oswaldo atajó.
Mas la valentía tiene sus consecuencias. Los espacios dejados eran aprovechados por los laguneros. Oribe volvió a avisar, quedó cerca, pero Darwin no perdonó y en una descolgada, el colombiano bombeó el balón por encima de Hernández para de una vez por todas, sepultar las grandes aspiraciones de los Gallos Blancos (67’).
Aun así, Querétaro no dejó de luchar, Querétaro no dejó de intentar a pesar de las diferencias en la tabla general: Santos fue segundo de la tabla con 33 puntos, por 26 de los Gallos que fueron séptimos y en la cancha se peleó como si no hubiera existido tal distancia.
Pero la onza era de los locales, y otra vez, Darwin, después de un gran centro de Calderón, metió el tercero (77’).
La mala nota fue que el técnico de Santos Laguna, Pedro Caixinha agrandó su fama de malquerido por los técnicos rivales, al entrar en dimes y diretes con Ignacio Ambriz y Luis Flores, técnico y auxiliar de Querétaro. Caixinha y Flores se retaron a arreglar sus diferencias en los vestidores.
La frialdad de los números
La ilusión de los Gallos Blancos de Querétaro terminó. El torneo puede considerarse bueno a secas, pues se consiguió alejarse más de la zona del descenso y se logró calificar.
Ahora lo que queda es hacer un duro análisis. Ignacio Ambriz deberá valorar cuáles son los jugadores que se deben quedar en el equipo y cuáles son los que deberán dejar la institución.
Al cuadro queretano le faltan extranjeros de calidad y que no se escondan a la hora buena como lo hizo Wilberto Cosme, esteban Paredes, Leandro Gracían y Apodí que argumentaron lesiones para no mostrarse en el juego más importante del torneo de Apertura 2013.
Gallos Blancos de Querétaro deja el torneo con la cara al sol. Luchó con lo que pudo y llegó mucho más lejos de lo pensado. Con la cara al sol.