Un montaje sobre el karma

La obra Karma: todo lo que piensas, dices y haces, tiene consecuencias se presentó en el Hotel La Casa del Alfarero.

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Foto: Guillermo González
Cultura 21/10/2017 02:48 Fabiola Ocampo Actualizada 14:12

La obra Karma: todo lo que piensas, dices y haces, tiene consecuencias se presentó en el Hotel La Casa del Alfarero. La historia es sobre Lilibeth, quien está sumergida en un matrimonio estable, pero en el que el amor ya no existe, orillándola a buscar nuevas aventuras, teniendo como resultado, un final dramático.

El montaje de Eduardo Gallegos, Misarendi Rodríguez, Julio Morales y Juan Pablo Sánchez, egresados de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), está dividido en tres escenarios distintos, en los que transcurre la historia durante casi una hora y media.

Esta puesta en escena es parte de los trabajos realizados por el Laboratorio Teatral Látex de la UAQ, que nació en 2015 con la finalidad de conformar un grupo representativo de artes escénicas de la dirección de Difusión Cultural.

En entrevista exclusiva para EL UNIVERSAL Querétaro, organizadores y actores compartieron detalles sobre esta iniciativa.

¿Qué es el Laboratorio Teatral Látex y quién lo dirige?

—Pablo Cabral: Pertenece a la Secretaría de Extensión Universitaria y es dirigido por Pamela Jiménez y un servidor. Se busca entrenar a los alumnos en cuatro técnicas multidisciplinarias psicofísicas; se plantea una idea universal o el concepto del montaje y de este modo, se logra la intervención en un espacio público. Todos son alumnos de la carrera de actuación del último semestre o egresados, y volcamos todo lo que en algún momento les enseñamos en las aulas y vamos viendo su desarrollo.

¿De dónde viene Karma?

—P.C: Es el segundo montaje de la compañía, está basado en la idea original de la película Infidelidad, de Adrian Lyne. La estrenamos a mediados de 2016, pero originalmente en la temporada pasada se usaban dos habitaciones y se disparaban dos dramas al mismo tiempo y el público elegía si querían seguir con la historia A o B; todas comenzaban igual, pero hacia el final tomaban un rumbo distinto.

¿Cuál es el motivo por el que cambian de escenario?

—P.C: Representa un texto distinto y la compañía básicamente tiene montajes de intervención de espacios; nunca nos hemos presentado en un teatro.

En la obra hay escenas en las que los actores intiman, ¿cómo las logran?

—Julio Morales: Al principio es complicado, somos de la misma carrera pero de diferentes generaciones, ya nos conocíamos pero este fue el primer proyecto en el que coincidimos, por lo que tenemos más relación y eso lo vuelve un poco más fácil, ya que debe existir mucha confianza.

¿Qué significa para ustedes trabajar con el público tan cerca de ustedes?

—Eduardo Gallegos: Es muy padre, se sienten las energías que manejan. Hoy los sentí muy entregados y dispuestos a lo que estaban viendo y es algo muy satisfactorio porque eso habla del trabajo que realizamos y de que estamos transmitiendo lo necesario al espectador.

—Misarendi Rodríguez: Es gratificante ver que el público aplauda nuestro trabajo y el hecho de tenerlo cerca crea un poco de nervios, pero en realidad la función fue buena.

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