17 / junio / 2021 | 18:11 hrs.

Viento en popa

Ana Patricia Fernández

En un inicio las cosas comenzaron muy ríspidas, como la maquinaria de un reloj nuevo, llena de engranes que comienzan a funcionar. Gallos Blancos comenzaba la liga perdiendo y por goleada ante Pumas y no solo eso, sino que además perdían una marca de 20 años sin que los universitarios obtuvieran un triunfo del Corregidora.

Después visitaron a los Leones Negros y apenas con un gol de Camilo Sanvezzo conseguían el primer triunfo del Apertura 2014, después comenzó la copa y de eso mejor ni hablamos, visitaron Irapuato y los de Ascenso les pusieron tremendo baile que regresaron a tierras queretanas cabizbajos con desventaja para la vuelta.

Pero bien decía “Sinha”, había que cambiar la mentalidad. Continuó la liga y a Pachuca le marcaron bien el territorio y una vez más Camilo Sanvezzo, en compañía de Ángel Sepúlveda, sacaron a flote al equipo, pero con una idea mucho más grupal y un dinamismo especial de conjunto, encabezado, por supuesto, por Antonio Naelson.

Al parecer el engranaje de ese reloj nuevo ya está tomando ritmo, ya está mucho más aceitado y camina con mayor regularidad, pues ahora que se jugó la vuelta ante Irapuato en la Copa MX, el equipo dio la voltereta al marcador y terminó quedándose con la serie.

Ahora emprenderán el viaje a Torreón para enfrentar a Santos, con “Sinha” como el gran piloto del equipo, pues a sus 38 años de edad, sigue siendo referente y pieza fundamental en el equipo de Ambriz.

DÉJENLOS IR

Pasando a otras cosas y retomando el tema de los jugadores que tan insistentemente han querido salir de México para jugar en Europa, tomo como referencia a Colombia, quien tiene tres veces más jugadores en Europa que México, pues no los ven como un negocio, sino como un proyecto a futuro que en algún momento traerá grandes recompensas.

Hoy Colombia ostenta haber llegado al quinto partido, mientras que para el tricolor sigue siendo una utopía y todo esto porque los equipos ven a sus futbolistas como un negocio en vez de ver el beneficio que les traerá a futuro tenerlos jugando en Europa.

Directivas como la de Chivas, Cruz Azul y América sólo piensan en la pérdida que tendrán ellos como plantel al dejar ir a Marco Fabián (que lo quería el Stuttgart), o Raúl Jiménez (que lo quiere el Porto), sin un precio “significativo”, pero no consideran la oportunidad de que éstas estrellas del fútbol mexicano se conviertan en estrellas del futbol europeo para que en cuatro años podamos estar contando historias diferentes, al regresar de Rusia 2018.

Bien decía en la semana Hugo Sánchez, “déjenlos ir cedidos con opción a compra, como yo me fui, para que así puedan disfrutar de la gran experiencia que representa jugar en Europa”, qué palabras tan sabias ¿Quién mejor para hablar de mexicanos jugando en Europa que él?

El día que la Federación y los equipos dejen de ver con signos de pesos a los jugadores y comiencen a verlos como una inversión deportiva, podremos soñar con cuartos de final, más medallas olímpicas e innumerables mexicanos triunfando en el Viejo Continente, así como Carlos Vela o Memo Ochoa, quienes se han convertido en indiscutibles dentro de sus equipos.

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