19 / septiembre / 2021 | 18:03 hrs.

Sucesión en la SCJN

Carlos de los Cobos

El viernes 2 de enero de 2015, los 10 ministros que integran el alto tribunal de la nación se reunieron a fin de designar, entre ellos, al nuevo presidente que es también por disposición constitucional, el presidente del Consejo de la Judicatura Federal.

De tal manera que la presidencia de la Corte, además de las funciones jurisdiccionales que realiza su titular, porque sólo en Querétaro la presidencia del Tribunal Superior de Justica es socialité, el presidente de la Corte tiene la representación del Poder Judicial en el Estado mexicano, y en ese sentido, según el artículo 100 constitucional también preside el Consejo de la Judicatura para administrar y vigilar a todo el Poder Judicial Federal, incluido al Tribunal Electoral, el cual en las acciones de inconstitucionalidad opina sobre el sentido que pudiera observar alguna norma en el análisis de la Corte.

Más allá de quién resultó electo, lo que está en juego son las posiciones ideológicas de sus integrantes y por tanto cómo permearán en la resolución de los asuntos. Los temas son complejos: instrumentación de reformas en materia de derechos humanos, reforma al sistema penal, transparencia y rendición de cuentas, telecomunicaciones, reforma energética, por citar algunos temas de agenda de la Corte.

Es común que existan grupos en cualquier colegiado, tradicionalmente se forman dos en el Poder Judicial: los de carrera judicial y los “externos” cuya denominación no comparto. Ello obedece también a que no tenemos definido un perfil de juez. En otros países, se llega a ser ministro después de una larga carrera fuera del Poder Judicial, en nuestros sistemas romanistas, se privilegia bastante el mérito y el corrimiento en el escalafón. Es un tema que debe ocuparse la Corte: unificar la justicia federal y el perfil del juez, desde la academia ese tema lo impulsan el doctor José Antonio Caballero Juárez, del CIDE, y desde el interior del Poder Judicial, el doctor Juan Carlos Cruz Razo, magistrado de circuito con amplia trayectoria y proyectos de vanguardia en el Consejo de la Judicatura que lo colocan como un sucesor natural a ocupar el lugar del ministro Sergio Valls que en paz descanse.

Quien ocupe la silla de la presidencia de la Corte, además del honor que representa, dado que históricamente ha sido reservada para grandes juristas que han aportado a la impartición de justicia, a la administración, las relaciones exteriores y a la conformación de una nación en cuyo caso, más que nunca se necesita una visión de Estado, que equilibre las posiciones y deje de ser ese poder ausente como lo llamó el gran jurista Héctor Fix Zamudio.

Hoy, la Corte puede revocar decisiones de los otros poderes y órganos constitucionales autónomos, por tanto en esa lógica la presidencia necesita recaer en una persona proba, con bastante experiencia y sobre todo con visión de Estado; el nuevo ministro que se nombre en sustitución, también debe ser un factor de equilibrio y no antisistema, de carrera judicial y con grandes méritos para ello, pues al final de este año también habrá que designar a los sucesores de dos grandes ministros: don Juan Silva Meza y la distinguida ministra Sánchez Cordero.

La agenda de la presidencia de la SCJN estará enmarcada en temas que otros tribunales constitucionales del mundo ya se han ocupado: privacidaden internet; adopción por personas homosexuales; respeto a las cláusulas republicanas y federalistas; eutanasia; reformas electorales, la pregunta la formuló el doctor Córdova, ¿Qué tanta democracia soportará la pobreza?

Doctor en derecho. @ cdeloscobos

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