¿Sentencia de muerte?

Luis Vázquez Villalón

Desde el viernes 18 de marzo, se comenzó a fraguar el final de la huelga del STEUAQ, que tenía tomadas las instalaciones de la UAQ, con la convocatoria por parte de Gilberto Herrera Ruiz a hacer una concentración universitaria en Plaza de Armas en defensa de la autonomía.

No todas las primeras reacciones fueron positivas hacia la defensa de la autonomía. Considero que por mala interpretación de la convocatoria (creyeron que era contra la huelga y el sindicato, cuando se realizó contra la parcialidad de los órganos juzgadores), de tal forma que no participaron las facultades de Contaduría y Administración, Psicología, ni el Colegio de Bachilleres.

Las declaraciones emitidas por estas dos facultades y el colegio encontraron eco en personas que hablaron sobre la imposibilidad de realizar la movilización de forma controlada y respetuosa, así como en aquellos que creyeron que no se iban a juntar suficientes personas como para ser escuchados con fuerza. Fue lo contrario. Alumnos de estas facultades estuvimos ahí, de forma pacífica y estuvo lleno, miles de personas nos dimos cita para defender la autonomía de la UAQ.

Tal fue el impacto que, al día siguiente, la autoridad laboral llegó a una resolución que “termina” el conflicto. El movimiento fue calificado por Proceso como un “manotazo” del Ejecutivo estatal, pero mejor hablemos de los hechos…

Según la dirigente sindical, Laura Leyva, en la página oficial del STEUAQ, el miércoles 16, se dio a conocer el recurso de imputabilidad que interpuso la organización. El 22 de marzo se dio a conocer la resolución de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA).

El JLCA decidió que el sindicato podrá asignar al personal eventual unilateralmente, la dirigencia del STEUAQ no está obligada a comprobar los recursos provenientes de cuotas y sanciones sindicales, los trabajadores sólo deberán estar sin reportes durante un año para ser ascendidos, decisión discrecional sobre el proveedor de uniformes (claro, sin comprobar estos gastos tampoco), recibir recursos públicos íntegros sin someter su aplicación a escrutinio de nadie (ni de su propia asamblea) y tener autoridad hegemónica sobre las contrataciones de la UAQ. Además de muchas otras prestaciones económicas, como el pago a los salarios caídos de los 18 días de huelga.

Aún más grave que todo lo anterior es que la autoridad universitaria ¡no fue notificada de dicho recurso! Fueron parte de un litigio del que nunca se les informó, violentando con ello el principio constitucional del derecho de réplica.

Por lo tanto quedan varias vías jurídicas que puede seguir la universidad y que han quedado evidenciadas a través de las diversas entrevistas al rector y al abogado general de la UAQ:

•El amparo de la universidad contra la JLCA y su resolución emitida en el laudo del pasado 22 de marzo del presente año, que la obliga a hacer erogaciones de 930 millones de pesos adicionales (aproximadamente un 74% del recurso federal con el que cuenta la universidad).

•Dos denuncias penales:

—Una derivada de los saqueos cometidos en la Unidad Deportiva de la UAQ Enrique Rabel, donde robaron equipo audiovisual, al menos 500 mil pesos de las cajas de seguridad, y otros activos.

—Y otra correspondiente a la falta de comprobación en el manejo de recursos en la administración de Laura Leyva.

También es muy posible ver en el futuro cercano movilizaciones sociales con base en la Constitución de nuestro estado, que en su artículo 4 establece:

“Se reconoce la autonomía de la universidad pública en los términos que la ley establezca. Se promoverá y se atenderá la educación superior necesaria para el desarrollo del estado, destinando el subsidio suficiente y oportuno para el cumplimiento eficaz de sus fines”.

La concatenación de hechos que hoy afectan a la universidad, entre los que se encuentra la carga presupuestaria que representan las elevadas pensiones pactadas con anterioridad, la presente resolución a favor del STEUAQ, la disminución en el presupuesto federal y el raquítico aumento del 3.1% en el estatal pueden representar una verdadera sentencia de muerte para nuestra alma máter.

Estudiante de la Facultad de Contaduría de la UAQ. @lui_uni

Comentarios