Santa Rosa Jáuregui

17/10/2016
08:58
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Hoy como nunca antes había sucedido, la delegación municipal de Santa Rosa Jáuregui se ha convertido en el objeto del debate, de los comentarios y de las motivaciones de muchos ciudadanos.

Dos temas han sido los centrales en esta coyuntura: la seguridad en la zona y la posibilidad de que se convierta en Pueblo Mágico. Hay quienes de manera por demás ligera, han pretendido contraponer ambos aspectos para argumentar que el primero imposibilita el segundo.

Otros se alarmaron y “pusieron el grito al cielo” al escuchar que trabajaremos arduamente para que Santa Rosa tenga la posibilidad de incluirse en esa lista nacional de localidades mágicas.

Incluso, hubo voces que auguraron que ni siquiera habría más inscripciones al Programa de Pueblos Mágicos del gobierno federal.

Contrario a estos dichos, el plan que he propuesto para esta delegación municipal, hoy es más posible que nunca gracias, precisamente, a que el proyecto vincula la lucha por la seguridad con la ejecución de más obras públicas y con el proyecto de transformar esta localidad. 

 

Combate a la inseguridad

El punto de inicio es el combate a la delincuencia y la inseguridad, una realidad que nadie debe negar.

El gobierno municipal que presido, a través de la Secretaría de Seguridad Pública, ha realizado (y lo seguirá haciendo) constantes operativos para disuadir la comisión de delitos y faltas administrativas.

Solamente la semana pasada, elementos policiales estuvieron en diversas localidades como Pie de Gallo, La Cruz, Las Rosas y El Pedregal así como en la zona urbana de la delegación.

Estas acciones, que forman parte del programa “Comunidades Seguras”, tienen el objetivo de salvaguardar la integridad de los habitantes.

También hemos entablado diálogo con representantes de varias de estas comunidades y colonias, con la finalidad de conformar una estructura policía-ciudadanía, a fin de combatir juntos, la inseguridad y, sobre todo, para reconstruir el tejido social.

¿Qué significa este concepto? Significa que la policía –como lo está haciendo- realiza su labor de prevención y de acción en contra de la delincuencia. Pero también –y esta es la clave- que la ciudadanía hace su parte que se traduce en no fomentar acciones contra la ley; en evitar encubrir a familiares, amigos o vecinos cuando cometen un delito y en denunciar cuando atestiguan uno.

Pongo un caso a modo de ejemplo. La semana pasada, dentro de uno de estos operativos, se decomisaron 9 mil 685 bebidas alcohólicas y se clausuraron seis establecimientos porque su licencia estaba vencida.

¿Quién es el responsable de esta situación? Únicamente los propietarios de los negocios que no renovaron sus permisos; es decir, que conscientemente  violaron la ley.

Otro ejemplo. Esa misma semana se detuvo a 8 personas. Una de ellas, un menor de edad que robo un teléfono móvil a su mamá.

Y otra vez pregunto: De este último caso ¿Quién es el responsable? Creo que la familia mucho tiene que ver en este asunto.

 

Una aspiración

Una parte de lo que denominamos reconstruir el tejido social, corresponde a los ciudadanos. Además de lo que dije líneas arriba, involucra el fomento de valores en el seno de la familia; la sociabilización con sus vecinos, el rescate y uso de los espacios públicos, entre otros aspectos.

De parte del gobierno la responsabilidad es mantener la vigilancia y la presencia policial, pero también la ejecución de obras y plantearnos como meta aspiracional, modificar las condiciones de vida de la comunidad.

Tener como objetivo hacer de Santa Rosa Jáuregui una comunidad ordenada, limpia, segura, con espacios públicos accesibles, con ciudadanos responsables y con una meta muy clara que es contar con todos los requisitos para ser nombrada Pueblo Mágico, es un plan perfectamente alcanzable.

Claro, siempre habrá voces que estén en contra de que a la gente le vaya bien o que criticarán sin sustento que le pidamos a los ciudadanos que asuman su responsabilidad en esta transformación.

Afortunadamente esos “críticos” son los menos.

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