Refugiados y el futuro que deseamos | Querétaro

Refugiados y el futuro que deseamos

Jorge Meléndez Preciado

Estamos ante un momento histórico que definirá nuestro futuro. La posibilidad de la esperanza, la cual anunciaba Erich Fromm para el ser humano toca a la puerta, no la dejemos escapar.

Avanza la Caravana de Centroamericanos que, afortunadamente, no ha sido posible detener ni mediante gases lacrimógenos de la Policía Federal ni a través de los malos tratos y órdenes descabelladas de esa corporación, la cual en un video (Reforma, 23 de octubre) hace descender de un transporte a muchas personas. Ante ellos ha existido una gran solidaridad de los pobladores de Guatemala y de México, quienes han proporcionado viajes gratuitos, comida, medicinas, ropa para sustituir la ya muy destruida y apoyo a los niños, madres, incluso embarazadas, e individuos de muchas edades.

Frente a la tontería de Enrique Peña Nieto de querer que todos vayan con papeles a la frontera norte, algo imposible, otros han alentado a sus compañeros a seguir adelante y evitar ser asesinados en los territorios donde nacieron. Andrés Manuel López Obrador ha dado aliento a esa iniciativa. Aunque no pueda emplearlos como ha dicho. No obstante su decisión hace que haya esperanzas en el México solidario y abierto que ha permitido nuestra lucha por una nación justa.

Luego de que cruzaron, la primera columna creció y ahora la conforman mil 307 niñas, mil 70 niños, 2 mil 234 mujeres y 2 mil 622 hombres, según la Casa del Migrante (Sin Embargo, 22 de octubre). Después, supimos, hay dos más en camino que todavía no llegan a nuestro país.

Es, sin duda, un éxodo que muestra la imposibilidad de que exista un manipulador como se quiso acusar al diputado Omar Contreras, detenido actualmente, ni a las maniobras de Donald Trump para intentar ganar las elecciones del 6 de noviembre. Se trata de algo más terrible y catastrófico: la urgencia para no morirse de hambre o a manos de bandas criminales. Por un lado, la histórica explotación yanqui en Centroamérica, y por el otro al formar bandas como la Mara Salvatrucha y M18. En este último caso, tenemos a la mano el libro de Marco Lara Klahr: Hoy te toca la muerte. El imperio de los Maras visto desde dentro (Planeta) para documentar nuestro pesimismo

Frente a ese problema humanitario, un sector de compatriotas ha reaccionado con odio. Lo que muestra la terrible influencia de los medios de difusión, especialmente televisión y radio, que han elaborado durante años un caldo antiderechos humanos y racista.

Afortunadamente tenemos voces que rechazan, tajantemente, esa discriminación y odio. Marie Reimer en Fox Sports. Jenaro Villamil y Alejandro Meléndez —este último dando de baja a quienes denigran a nuestros compañeros de existencia— en Facebook. Y Sanjuana Martínez (Sin Embargo, 22 de octubre) y Miguel Carbonell (El Universal, 23 de octubre). Todos ellos, en diferentes trincheras han recordado los ejemplos de Gilberto Bosques, Lázaro Cárdenas, Gonzalo Martínez Corbalá y otros ilustres que pusieron la dignidad por encima de la negociación y dieron acogida a quienes lo necesitaban, haciéndonos más fuertes, dignos, humanos.

De San Pedro Sula, uno de los lugares más peligrosos del mundo, donde hay 142 asesinatos por cada 100 mil habitantes, viene esta caminata. Ha recorrido 640 kilómetros; le queda un trayecto de mil 400 kilómetros para llegar a nuestras poblaciones fronterizas.

Vale decir que mientras los compatriotas van menos al considerado sueño americano, ya que de un millón 600 mil en 2000, en 2017 fueron aprehendidos 310 mil. Los centroamericanos asentados en EU subieron 25% entre 2007 y 2015. Y es necesario recordar que mil personas salen diariamente de Centroamérica rumbo a México y/o EU, una muestra de la penosa situación en la que viven, ya que 20% del PIB de ellos es debido a las remesas. Por lo tanto, es indispensable un acuerdo Canadá-EU-México para invertir en la región.

Estamos ante un momento histórico que definirá nuestro futuro. La posibilidad de la esperanza, la cual anunciaba Erich Fromm para el ser humano toca a la puerta, no la dejemos escapar. O como dijo Octavio Paz: “Siempre hay un nosotros en cada uno de nosotros”.

 

Comentarios